La IA generativa se ha convertido en una forma habitual de buscar información y consejos. Un estudio de Rutgers Health descubrió que más del 32% de casi 1.000 participantes de entre 18 y 29 años había usado chatbots como ChatGPT para informarse sobre sustancias.

Publicado en Journal of Medical Internet Research Formative Research, el estudio halló que la razón más común era conocer riesgos y consecuencias. Cerca de la mitad de quienes usaban IA para estos temas lo hacía al menos una vez al mes.

Los investigadores advierten que los chatbots pueden reproducir información falsa y que los jóvenes son especialmente vulnerables a los efectos adversos del consumo de sustancias.

La IA entra en la búsqueda de información sanitaria

El equipo estudió con qué frecuencia los jóvenes consultan IA sobre sustancias, quiénes lo hacen y cómo valoran las respuestas. La IA generativa crea contenido sintético a partir de instrucciones.

Datos anteriores indicaban que el 66% de los jóvenes usa IA para buscar información o recibir consejos médicos. Las preguntas sobre sustancias merecen atención específica porque una respuesta incorrecta puede tener consecuencias inmediatas.

Aproximadamente uno de cada tres participantes dijo haber usado IA para información relacionada con sustancias. El hallazgo no demuestra que toda interacción sea dañina, pero muestra que el uso ya es suficientemente importante para la salud pública.

Por qué preocupan los resultados

Los chatbots generan respuestas fluidas y aparentemente seguras, lo que dificulta distinguir entre orientación fiable, errores y desinformación.

Mireia Triguero Roura, autora principal e investigadora posdoctoral de Rutgers, afirmó que estas herramientas podrían contribuir a conductas desinformadas o arriesgadas entre los jóvenes.

Los encuestados buscaban sobre todo información sobre riesgos y consecuencias, lo que sugiere que pueden tratar al chatbot como fuente de orientación sobre asuntos complejos y estigmatizados.

Diferencias entre quienes consultan a la IA

Los participantes negros y los hombres declararon con mayor frecuencia usar IA para asuntos relacionados con sustancias. Las diferencias podrían reflejar acceso sanitario, estigma, confianza y hábitos de búsqueda.

La explicación requiere más investigación, pero plantea una cuestión de equidad: los defectos de la información generada por la IA podrían afectar de forma desigual.

Qué debería ocurrir ahora

El estudio pide más atención de desarrolladores, profesionales sanitarios e instituciones de salud pública. Los desarrolladores deberían manejar con cuidado las consultas sobre sustancias y explicar claramente la incertidumbre y los límites.

Para los usuarios, un chatbot no debe ser la única autoridad. Sus respuestas pueden servir como punto de partida, pero deben contrastarse con fuentes clínicas o de salud pública cualificadas.

La IA generativa está entrando en ámbitos donde la confianza, la exactitud y el contexto son esenciales. Que un tercio de los jóvenes ya la use para informarse sobre sustancias hace imposible ignorar el cambio.

Este artículo se basa en información de Medical Xpress. Leer el artículo original.

Originally published on medicalxpress.com