Una señal del microbioma en el COVID persistente grave

Las personas con COVID persistente muy grave presentaron diferencias distintivas en los microorganismos de la boca y los pulmones en un estudio de más de 700 personas, según una investigación publicada en el European Respiratory Journal.

La investigación no demuestra que los cambios microbianos causen COVID persistente. Pero relaciona las diferencias del microbioma pulmonar con síntomas respiratorios y con problemas cognitivos y digestivos comunicados por algunas personas con la enfermedad. Los hallazgos ofrecen otra posible vía para investigar por qué la recuperación varía tanto después del COVID-19.

El COVID persistente puede afectar a varios órganos y sus causas siguen siendo desconocidas. Eso convierte al microbioma —una comunidad de bacterias y otros microbios que viven dentro y sobre el cuerpo— en un área plausible de investigación. Estudios anteriores habían señalado cambios en el microbioma intestinal de personas con COVID persistente. Este estudio examinó la boca y los pulmones, un enfoque relevante porque el COVID-19 es una enfermedad respiratoria.

Cómo se realizó el estudio

El trabajo formó parte de PHOSP-COVID e incluyó a 771 personas tratadas por COVID-19 en uno de 38 hospitales del Reino Unido entre febrero de 2020 y marzo de 2021. Todos los participantes habían sido hospitalizados durante la fase aguda de la enfermedad.

Los investigadores agruparon a los participantes según la gravedad de los síntomas cinco meses después del alta hospitalaria. Las categorías fueron muy grave, grave, moderada y leve. El grupo muy grave presentaba alteraciones físicas, mentales y cognitivas importantes. El grupo grave tenía alteraciones mentales y físicas graves sin problemas cognitivos. El grupo moderado se caracterizaba principalmente por dificultades cognitivas, mientras que el grupo leve presentaba pocos síntomas y una buena recuperación.

Seis meses después del alta, los investigadores recogieron muestras de saliva y esputo. Después utilizaron secuenciación de ADN para identificar los microbios presentes en las muestras de la boca y los pulmones. El análisis tuvo en cuenta tanto la variedad de comunidades microbianas como sus cantidades, y comparó esas mediciones con los síntomas de los participantes.

Qué encontraron los investigadores

El análisis halló diferencias claras en las personas con COVID persistente muy grave. En particular, el estudio informó de diferencias en el microbioma pulmonar asociadas con síntomas respiratorios y con problemas cognitivos y digestivos vinculados al COVID persistente.

El diseño del estudio es importante para interpretar el resultado. Los investigadores compararon patrones microbianos entre grupos definidos por su estado de recuperación tras la hospitalización, en lugar de presentar las diferencias del microbioma como una prueba diagnóstica independiente. Los resultados muestran una asociación entre la gravedad del COVID persistente y la composición microbiana; por sí solos, no indican si los microbios impulsan los síntomas, si los síntomas alteran las comunidades microbianas o si otro factor afecta a ambos.

Esta distinción es especialmente importante en una enfermedad compleja. Los participantes habían sufrido un COVID-19 lo bastante grave como para requerir hospitalización, y las muestras se recogieron meses después del alta. El COVID persistente abarca efectos físicos, mentales, cognitivos, respiratorios y digestivos, que quizá no tengan una única explicación biológica.

Por qué importan los pulmones y la boca

La boca y los pulmones son entornos conectados, pero no intercambiables. La saliva puede ofrecer una visión del microbioma oral, mientras que el esputo proporciona información sobre los microbios de las vías respiratorias. Examinar ambos permitió a los investigadores ir más allá del intestino, donde se había concentrado gran parte de la atención previa sobre el microbioma.

El razonamiento del equipo es directo: si el COVID persistente aparece después de una enfermedad que afecta principalmente a los pulmones, el microbioma pulmonar es un lugar lógico para investigar. El estudio sugiere que las diferencias microbianas respiratorias podrían estar relacionadas con un conjunto más amplio de síntomas, no solo con problemas respiratorios.

Esto no significa que exista ya un tratamiento sencillo del microbioma listo para su uso. El informe original afirma que los hallazgos podrían ayudar a explicar por qué algunas personas desarrollan COVID persistente y apuntar a nuevos enfoques terapéuticos, pero no identifica una terapia concreta ni recomienda cambios en la atención clínica. El resultado debe entenderse como una pista basada en evidencias para futuras investigaciones.

Implicaciones para la investigación sobre el COVID persistente

Uno de los principales desafíos de la investigación sobre el COVID persistente es separar las señales que acompañan a la enfermedad de los mecanismos que contribuyen activamente a ella. El nuevo trabajo ofrece una cohorte amplia de varios hospitales y un método de muestreo definido, lo que proporciona una base para estudios de seguimiento más específicos.

Las investigaciones futuras deberán comprobar si estos patrones microbianos aparecen en otras poblaciones con COVID persistente, incluidas las personas cuyas infecciones iniciales no requirieron hospitalización. También tendrán que determinar cómo cambian las diferencias del microbioma con el tiempo y si están relacionadas con tratamientos previos, cambios inmunitarios, dieta, salud respiratoria u otros factores.

Por ahora, el estudio se suma a las pruebas de que el COVID persistente presenta asociaciones biológicas medibles en distintos sistemas corporales. Al conectar los microbiomas pulmonar y bucal con la gravedad de los síntomas en una cohorte bien caracterizada, ofrece a los científicos otra serie de preguntas para investigar en una enfermedad que sigue afectando a millones de personas en todo el mundo.

Este artículo se basa en información de Medical Xpress. Lea el artículo original.

Originally published on medicalxpress.com