Una opción menos invasiva para vigilar el cáncer de próstata de bajo riesgo
Una nueva prueba de orina podría cambiar la forma en que los médicos siguen a los hombres con cáncer de próstata de bajo riesgo que están en vigilancia activa. Según un estudio publicado en The Journal of Urology, la prueba rindió mejor que las pruebas basadas en PSA y la resonancia magnética en este contexto, y podría haber evitado hasta el 64% de las biopsias repetidas innecesarias, al mismo tiempo que detectaba los cánceres de mayor grado que requieren tratamiento.
La prueba, llamada MyProstateScore 2.0-Active Surveillance, o MPS2-AS, fue evaluada en más de 300 pacientes con cáncer de próstata de Grade Group 1. El resultado aborda una de las cargas más persistentes de la vigilancia activa: la necesidad de biopsias prostáticas repetidas cada dos o tres años porque las herramientas no invasivas actuales no descartan de forma fiable la progresión clínicamente importante.
Por qué la vigilancia sigue pareciendo invasiva
La vigilancia activa se usa ampliamente porque muchos cánceres de próstata de bajo riesgo difícilmente causarán daño si se observan con cuidado en lugar de tratarse de inmediato. Ese enfoque ayuda a los pacientes a evitar cirugías o radioterapia innecesarias. Pero la vigilancia también tiene sus propios costos. En algunos pacientes luego se demuestra que tienen una enfermedad de mayor riesgo, por lo que los médicos deben seguir buscando señales de progresión.
Como las pruebas de PSA y las imágenes tienen limitaciones, la biopsia repetida sigue siendo central en el modelo actual. Las biopsias pueden ser incómodas, invasivas y generar ansiedad. Por eso, una prueba que ayude a determinar quién realmente necesita una y quién puede evitarla con seguridad llenaría una gran brecha.
Ese es el problema que MPS2-AS intenta resolver. En lugar de reemplazar por completo el seguimiento, busca hacer que la vigilancia sea más selectiva y precisa.





