Brecha de Inmunidad contra el Sarampión en Australia
Un nuevo estudio exhaustivo liderado por el Centro Nacional de Investigación y Vigilancia de Inmunización (NCIRS) ha revelado que se estima que 1.7 millones de australianos, el 6.7% de la población, eran susceptibles al sarampión en 2019. Publicado en el Australian and New Zealand Journal of Public Health, la investigación proporciona la imagen más detallada hasta ahora de las brechas de inmunidad en todos los grupos de edad, lo que genera preocupación sobre la capacidad de la nación para prevenir futuros brotes.
El estudio encontró que la inmunidad general de la población contra el sarampión era del 93.3% en 2019, lo que significa que casi 7 de cada 100 australianos carecían de protección suficiente. Si bien Australia ha mantenido su estatus de eliminación del sarampión desde 2014, el margen de error es escaso. La Organización Mundial de la Salud recomienda un umbral de inmunidad del 95% para lograr la inmunidad colectiva, y el nivel actual de Australia está peligrosamente cerca de ese mínimo.
Tendencias Alarmantes en la Cobertura de Vacunación
Los expertos advierten que la situación puede haber empeorado desde el período del estudio. Las tasas de vacunación infantil han disminuido después de la pandemia de COVID-19, lo que sugiere que la inmunidad de la población puede ser ahora incluso más baja que la estimación de 2019. Esta disminución es particularmente preocupante dado el resurgimiento global del sarampión.
Los datos de vigilancia nacional del Sistema Nacional de Enfermedades Notificables (NNDSS) muestran un fuerte aumento en los casos de sarampión en Australia. Después de registrar solo casos de un solo dígito anualmente de 2022 a 2024, las notificaciones saltaron a 181 en 2025, y ya se han reportado 113 casos en la primera mitad de 2026. Estos casos importados, que llegan de países con brotes en curso, representan un riesgo significativo para las comunidades con baja inmunización.
¿Quiénes Están en Mayor Riesgo?
El estudio identificó variaciones significativas en la susceptibilidad entre diferentes grupos de edad. Los bebés demasiado pequeños para ser vacunados y los adultos que pueden tener historiales de vacunación incompletos se encontraban entre los de mayor susceptibilidad. La investigación combinó datos del registro nacional de inmunización con múltiples seroencuestas, la más reciente realizada en 2012, para producir estimaciones específicas por edad, lo que marca la primera vez que se intenta un análisis tan exhaustivo a nivel internacional.
La autora principal, Zoë Croker, epidemióloga del NCIRS, enfatizó la importancia de estos hallazgos: "Nuestro estudio representa la estimación nacional más completa posible actualmente utilizando los datos serológicos más recientes de Australia y los datos de registros de inmunización de toda la población". Agregó: "Australia sigue siendo una historia de éxito en la eliminación del sarampión, pero nuestros hallazgos muestran que estamos más cerca del nivel mínimo de protección de la población necesario para prevenir brotes de lo que muchos podrían esperar".
Implicaciones para la Salud Pública
Los hallazgos subrayan la necesidad de campañas de vacunación dirigidas para cerrar las brechas de inmunidad, particularmente entre los adultos que pueden haber omitido vacunas en el pasado o que no están seguros de su estado. Se insta a las autoridades sanitarias a fortalecer la vigilancia y garantizar que los servicios de vacunación sean accesibles y promovidos, especialmente en comunidades con menor cobertura.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que puede causar complicaciones graves, como neumonía, encefalitis y muerte. En 2019, la Organización Mundial de la Salud informó un resurgimiento global del sarampión, con más de 869,000 casos y 207,500 muertes, la cifra más alta en más de dos décadas. La capacidad de Australia para mantener el estatus de eliminación depende de una alta cobertura de vacunación sostenida y una respuesta rápida a los casos importados.
Conclusión
Si bien Australia ha sido líder en la eliminación del sarampión, este estudio sirve como un recordatorio contundente de que se requiere vigilancia. La combinación de tasas de vacunación en declive y brotes globales crecientes crea una tormenta perfecta para un posible resurgimiento. Los funcionarios de salud pública deben actuar ahora para garantizar que los 1.7 millones de australianos susceptibles estén protegidos, antes de que el margen de error desaparezca por completo.
Este artículo se basa en un informe de Medical Xpress. Leer el artículo original.
Originally published on medicalxpress.com







