Correr un maratón con diabetes tipo 1 puede ser seguro, sugiere un pequeño estudio
Correr 42 kilómetros es una prueba exigente de resistencia para cualquier atleta amateur. Para las personas que viven con diabetes tipo 1, el desafío conlleva una capa adicional de complejidad que poco tiene que ver con la forma física. La glucosa en sangre puede fluctuar de manera impredecible a lo largo de horas de ejercicio sostenido, y la tecnología utilizada para monitorizarla rara vez se ha evaluado en las condiciones caóticas y del mundo real de una carrera verdadera.
Una nueva investigación programada para presentarse en la Reunión Anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD) en Milán, Italia, del 28 de septiembre al 2 de octubre, indica que con la ayuda de dispositivos de monitorización continua de glucosa (MCG), las personas con diabetes tipo 1 pueden completar un maratón de forma segura y registrar tiempos de finalización similares a los de corredores sin diabetes.
Qué se propusieron medir los investigadores
El trabajo fue realizado por Michał Kulecki, el Dr. Andrzej Gawrecki y colegas de la Universidad de Ciencias Médicas de Poznan y el Hospital Municipal Raszeja en Poznan, Polonia. Su estudio observacional siguió a los participantes durante el Maratón de Poznań 2025, una carrera estándar de 42 kilómetros (26 millas), y se centró en tres cosas: cómo se comportaron los niveles de glucosa a lo largo del evento, cuántos carbohidratos consumieron los corredores y con qué precisión los sensores de MCG rastrearon el azúcar en sangre mientras el cuerpo estaba bajo estrés de resistencia prolongado.
El equipo inscribió a 20 corredores amateur en total. La mitad vivía con diabetes tipo 1, y cada uno de ellos había sido diagnosticado al menos un año antes de la carrera. La otra mitad sirvió como controles sin diabetes. Según los investigadores, los dos grupos tenían características basales comparables.
La evidencia sobre los patrones de azúcar en sangre y la precisión de la MCG durante el ejercicio de resistencia prolongado en condiciones reales de carrera ha sido limitada, que es precisamente la brecha que este estudio fue diseñado para abordar.
Estrategia del día de la carrera: objetivos, ajustes de insulina y dispositivos
Manejar la diabetes tipo 1 durante un maratón significa equilibrar varias variables a la vez — gasto energético, ingesta de carbohidratos, dosificación de insulina y monitorización de glucosa. El equipo polaco abordó ese equilibrio con un plan estructurado.
Objetivos de glucosa previos a la carrera
Para los participantes con diabetes tipo 1, el rango objetivo de glucosa antes de la salida se fijó en 140–200 mg/dL, lo que daba a los corredores un margen de glucosa circulante al comenzar a consumirla.
Reducciones de insulina basal
La administración de insulina se ajustó antes de la carrera según el tipo de tecnología que utilizaba cada corredor:
- Las personas que usaban múltiples inyecciones diarias (MDI) redujeron sus dosis de insulina basal en un 25%.
- Quienes usaban bombas de insulina no híbridas redujeron las dosis basales en un 50%.
- Los participantes que usaban sistemas híbridos de circuito cerrado fijaron un objetivo de glucosa de 150 mg/dL.
Cinco de los diez corredores con diabetes tipo 1 usaron múltiples inyecciones diarias, tres usaron infusión subcutánea continua de insulina (CSII) y dos usaron sistemas automatizados de administración de insulina (AID) — una mezcla que refleja la diversidad real del manejo de la diabetes entre adultos activos.
Monitorización en cinco puntos de control
La recolección de datos se realizó en cinco puntos a lo largo del recorrido: la salida, 10 km (6,2 millas), 19 km (12 millas), 30 km (19 millas) y la línea de meta. En cada punto de control, el equipo de investigación midió la glucosa con un glucómetro y comparó esas lecturas con dos sistemas de MCG — uno que se escanea de forma intermitente y otro que funciona en tiempo real.
Durante toda la carrera, los investigadores administraron carbohidratos o insulina según fuera necesario, dependiendo de lo que mostraran las lecturas. Esto significó que el estudio capturó no solo lo que ocurrió fisiológicamente, sino cómo se desarrolló una estrategia guiada por la monitorización en condiciones competitivas.
Cómo evaluó el equipo la precisión de los sensores
Para evaluar el rendimiento de los dispositivos de MCG, los investigadores utilizaron la diferencia relativa absoluta media (MARD), una métrica estándar para estos sistemas. La MARD expresa la diferencia porcentual absoluta promedio entre la lectura de glucosa de un sensor y un valor de glucosa de referencia. Una MARD más baja generalmente indica una mayor concordancia entre el sensor y la medición de referencia, lo que la convierte en un punto de referencia útil cuando las condiciones — sudor, movimiento, cambios en la temperatura corporal, flujo rápido de glucosa — podrían comprometer la fiabilidad de un sensor.
Por qué son importantes los hallazgos
La diabetes tipo 1 se ha enmarcado históricamente como una razón para la cautela en torno a eventos de resistencia extrema, y la fisiología involucrada es genuinamente exigente. Las contracciones musculares durante un maratón pueden extraer glucosa del torrente sanguíneo, mientras que la respuesta al estrés desencadenada por el esfuerzo prolongado puede empujarla en la dirección opuesta. Equilibrar mal en cualquier dirección puede terminar una carrera — o requerir atención médica.
Lo que este pequeño estudio sugiere es que la combinación de una planificación cuidadosa previa a la carrera, un ajuste de insulina adaptado al método de administración de cada corredor y controles repetidos de MCG a lo largo del recorrido puede ser suficiente para permitir que los atletas con diabetes tipo 1 se alineen junto a todos los demás y terminen en términos comparables. Para las muchas personas con esta condición que quieren asumir eventos de larga distancia, esa es una señal significativa.
Advertencias a tener en cuenta
Los resultados deben leerse con la debida cautela por varias razones:
- El estudio fue observacional y no un ensayo controlado aleatorizado, por lo que no puede establecer causa y efecto.
- Solo participaron 20 corredores, lo que limita cuán ampliamente se pueden generalizar los hallazgos.
- Los participantes eran atletas amateur que ya habían elegido intentar un maratón, por lo que pueden no representar a todas las personas con diabetes tipo 1.
- El trabajo se presenta en una reunión científica y, como tal, no necesariamente ha completado el proceso completo de revisión por pares de una revista.
Aun así, el estudio ofrece una imagen detallada del manejo de la glucosa el día del maratón utilizando tecnología disponible actualmente — un área donde los datos del mundo real han sido escasos.
Conclusiones prácticas para atletas con diabetes tipo 1
Aunque los planes individuales siempre deben desarrollarse con un equipo de atención de la diabetes, el diseño del estudio destaca varios principios que los atletas de resistencia y sus médicos pueden encontrar útiles:
- Comenzar con un objetivo de glucosa previo a la carrera definido en lugar de uno improvisado.
- Ajustar la insulina basal con antelación, con el tamaño de la reducción adaptado al sistema de administración utilizado.
- Controlar la glucosa a intervalos regulares a lo largo del recorrido, no solo cuando algo se siente mal.
- Llevar tanto carbohidratos como insulina para poder abordar lecturas en cualquier dirección durante la carrera.
- Comprender los límites de precisión del sensor que se lleva puesto, ya que el rendimiento puede variar en condiciones de ejercicio.
Qué viene después
La investigación está programada para presentarse en la Reunión Anual del EASD en Milán, donde el conjunto completo de datos del equipo — incluidos los patrones de glucosa en los cinco puntos de control y los resultados de MARD para ambos sistemas de MCG — se compartirá con la comunidad de investigación en diabetes. Esas cifras detalladas ayudarán a aclarar con qué precisión las lecturas de los sensores siguieron los valores de glucosa de referencia a lo largo de 42 kilómetros, y dónde la tecnología aún puede necesitar mejoras para el deporte de resistencia.
Por ahora, el titular es cautelosamente alentador: con la preparación y la monitorización adecuadas, la línea de meta de un maratón no está fuera de los límites para las personas con diabetes tipo 1.
Este artículo se basa en reportajes de Medical Xpress. Lea el artículo original.
Originally published on medicalxpress.com








