El récord de producción desafía la tesis del pico de emisiones
A principios de este año, los analistas especulaban que el sector del aluminio de China probablemente había visto sus emisiones de carbono alcanzar su punto máximo alrededor de 2024. Esa suposición se basaba en la expectativa de que la producción alcanzaría un techo cercano a los 45 millones de toneladas anuales. Sin embargo, datos recientes han trastocado esa noción. China produjo 45,02 millones de toneladas de aluminio primario en 2025, un aumento del 2,4% respecto al año anterior, y continuó con 23,19 millones de toneladas en el primer semestre de 2026, un 3,8% más interanual. Estas cifras indican que la restricción de capacidad nominal no está actuando como un límite estricto, y la producción sigue aumentando.
Este desarrollo podría parecer que socava la tesis del pico de emisiones, pero la relación entre la producción de aluminio y las emisiones de carbono no es tan sencilla como solía ser. La fundición de aluminio es extremadamente intensiva en electricidad, lo que significa que la huella de carbono de cada tonelada de metal depende en gran medida de la fuente de energía. Si la intensidad de emisiones por tonelada cae más rápido de lo que crece la producción, las emisiones totales pueden disminuir incluso mientras la producción aumenta. De hecho, lograr un pico mientras la producción se mantiene en niveles récord sería una historia más convincente de descarbonización industrial que una impulsada simplemente por una producción reducida.
El papel de la energía limpia y la eficiencia
El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China ha informado que la energía limpia suministró alrededor del 25% de la energía utilizada por el aluminio electrolítico en 2024, cifra que se espera que aumente. Además, el consumo promedio de electricidad de CA ha disminuido aproximadamente un 2% desde los niveles de 2020, lo que indica una mejora en la eficiencia. El plan de aluminio 2025-2027 del gobierno tiene como objetivo elevar la participación de energía limpia por encima del 30% y pide la actualización o retiro continuo de capacidad ineficiente.
La fuente de electricidad es crítica en la producción de aluminio. Durante años, la narrativa fue que las fundiciones chinas se estaban reubicando de las provincias del norte, ricas en carbón, a regiones ricas en energía hidroeléctrica como Yunnan y Sichuan. Si bien ese cambio ha ocurrido y ha contribuido a las reducciones de emisiones, ya no es toda la historia. El norte y el noroeste de China son ahora importantes centros para el desarrollo de energía eólica y solar, y la intensidad de carbono de la electricidad entregada a cada fundición se está convirtiendo en la métrica más relevante que las etiquetas provinciales.
Participación directa en energía limpia
China también está alentando a los productores de aluminio a participar directamente en los mercados de energía renovable. Al firmar acuerdos de compra de energía o invertir en proyectos dedicados de energía eólica y solar, las fundiciones pueden asegurar electricidad más limpia y reducir su huella de carbono. Se espera que esta tendencia se acelere a medida que los costos de la energía renovable continúen cayendo y la infraestructura de la red mejore.
Rompiendo el vínculo entre producción y emisiones
La correlación histórica entre la producción industrial y las emisiones está siendo desafiada en el sector del aluminio de China. Si las emisiones por tonelada disminuyen lo suficientemente rápido, las emisiones totales pueden alcanzar su punto máximo y disminuir incluso mientras la producción crece. Esto representaría un logro significativo en el desacoplamiento de la actividad económica del impacto ambiental.
Sin embargo, el ritmo de reducción de la intensidad de emisiones debe superar el crecimiento de la producción. Con un aumento de la producción del 2-4% anual, el sector necesita reducir las emisiones por tonelada al menos esa cantidad cada año para mantener las emisiones totales planas. Lograr esto requerirá una inversión sostenida en energía limpia, mejoras de eficiencia y el retiro de fundiciones obsoletas alimentadas con carbón.
Desafíos e incertidumbres
A pesar de las tendencias positivas, los desafíos persisten. La industria del aluminio es intensiva en energía, e incluso pequeños aumentos en la producción pueden compensar las ganancias de la energía más limpia. Además, la transición a la energía limpia no es uniforme en todas las regiones, y algunas fundiciones pueden quedarse atrás en la adopción de fuentes renovables. Las limitaciones de la red y la intermitencia de la energía eólica y solar también plantean obstáculos, aunque el almacenamiento en baterías y las mejoras en la red están ayudando a mitigar estos problemas.
Otro factor es el potencial de que nueva capacidad de fundición entre en funcionamiento en áreas dependientes del carbón, lo que podría aumentar la intensidad de emisiones. El plan del gobierno para actualizar o retirar capacidad ineficiente es crucial en este sentido, pero la aplicación y el cumplimiento serán clave.
Implicaciones para los objetivos climáticos globales
El sector del aluminio de China es un contribuyente significativo a las emisiones industriales globales, por lo que su trayectoria tiene implicaciones importantes para los objetivos climáticos internacionales. Si China puede demostrar que las emisiones pueden alcanzar su punto máximo mientras la producción continúa aumentando, proporcionaría un modelo para otros sectores industriales y países. También reforzaría el caso de invertir en energía limpia y eficiencia como un medio para lograr tanto el crecimiento económico como las reducciones de emisiones.
Los datos hasta ahora sugieren que el pico aún puede ser alcanzable, pero no está garantizado. Los próximos años serán críticos para determinar si la industria del aluminio de China puede mantener sus mejoras en la intensidad de emisiones y, en última instancia, reducir las emisiones totales.
Conclusión
El aumento de la producción de aluminio de China no significa necesariamente que sus emisiones sigan aumentando. Con la energía limpia suministrando ahora una cuarta parte de la electricidad del sector y las ganancias de eficiencia reduciendo el consumo, la industria está en un camino que podría ver las emisiones alcanzar su punto máximo y disminuir incluso mientras la producción alcanza nuevos máximos. El apoyo político del gobierno y la caída de los costos de las energías renovables están impulsando esta transformación. Si bien persisten los desafíos, el potencial para romper el vínculo entre producción y emisiones está al alcance, ofreciendo una señal esperanzadora para la descarbonización industrial en todo el mundo.
Este artículo se basa en un informe de CleanTechnica. Lea el artículo original.
Originally published on cleantechnica.com

