CATL ha intensificado la carrera de la carga rápida

El gigante chino de las baterías CATL dice que su última batería Shenxing Superfast Charging puede pasar del 10% al 98% de estado de carga en solo seis minutos. Si la afirmación de la compañía se confirma en su despliegue comercial, supondría otro gran paso en la competencia acelerada por hacer que los vehículos eléctricos se recarguen más rápido y sean más fáciles de usar en climas fríos y en viajes de larga distancia.

El anuncio llegó durante el “Super Technology Day” de CATL del 21 de abril de 2026, donde la compañía presentó una amplia gama de productos de baterías y tecnologías relacionadas con la carga. Según el texto fuente proporcionado, CATL también presentó su batería Qilin de tercera generación, la Qilin Condensed Battery, una batería híbrida Freevoy de superrendimiento de segunda generación, la última batería de iones de sodio Naxtra y una solución totalmente integrada de supercarga y cambio de baterías.

Pero la afirmación principal es clara: CATL dice que ha recortado varios minutos el último referente fijado por su rival BYD. A principios de 2026, BYD dijo que su nueva batería Blade LFP podía pasar del 10% al 97% en nueve minutos. Por lo tanto, la cifra de seis minutos de CATL no es solo un anuncio de producto, sino una declaración competitiva directa en la batalla más amplia por quién marca el ritmo de la infraestructura EV de próxima generación.

La velocidad es solo parte de la historia

La fuente describe la nueva batería Shenxing como un diseño de níquel-cobalto-manganeso capaz de ofrecer 1.000 kilómetros, o unas 621 millas, de autonomía. También dice que la batería de estado condensado más ambiciosa de CATL podría entregar hasta 1.500 kilómetros en una berlina típica, una cifra que el informe describe como un posible nuevo referente para vehículos premium.

Incluso sin validación independiente en el material proporcionado, el mensaje de CATL es que la competencia en baterías ya no trata solo del coste del pack o de la densidad energética teórica. Se trata de resolver las fricciones prácticas que todavía moldean la adopción de los EV. A los conductores les importa cuánto tiempo deben detenerse, si el vehículo puede manejar el frío y si la autonomía anunciada se traduce realmente en flexibilidad.

Eso hace especialmente importante la comparación con BYD. La fuente señala que la última batería de BYD también puede alcanzar una ventana de carga similar en nueve minutos y necesita solo unos minutos más para hacerlo a temperaturas de menos 30 grados Celsius. La respuesta de CATL no es simplemente incremental. Muestra con qué rapidez los grandes proveedores de baterías están comprimiendo los tiempos de carga hasta algo más parecido a una parada convencional para repostar.