Un pequeño retiro con implicaciones desproporcionadas

Tesla está retirando 173 Cybertrucks de los años modelo 2024 a 2026 debido a un defecto que podría permitir que los pernos de la rueda se separen, creando un posible riesgo de pérdida de control. En apariencia, la campaña es limitada en escala. Pero el expediente del retiro hace más que identificar un problema técnico. También ofrece una rara mirada a cuánta tracción parece haber logrado en el mercado una de las versiones del Cybertruck.

Según el expediente, los vehículos afectados estaban equipados con ruedas de acero de 18 pulgadas, ya sea durante la producción a partir de agosto de 2025 o más tarde durante el servicio. El defecto se centra en los rotores de freno. Tesla dijo que las condiciones de carreteras en mal estado y el paso por curvas podrían tensionar los orificios de los pernos en el rotor y hacer que se formen grietas. Si las grietas se propagan, un perno podría separarse del cubo de la rueda.

La compañía advirtió que los primeros indicios podrían incluir vibraciones o ruidos audibles desde el interior del vehículo. El expediente afirma de forma explícita que la separación de los pernos de la rueda puede afectar la maniobrabilidad y aumentar el riesgo de una colisión.

Cómo surgió el problema

Tesla dijo que ya había observado algunas grietas en los rotores durante las pruebas previas a la producción. Incluso entonces, la compañía informó que todos los pernos seguían intactos y que no se observó ninguna pérdida de funcionalidad del vehículo. Ya estaba trabajando en cambios destinados a abordar el problema. Pero esos cambios no se incorporaron cuando comenzó la producción debido a lo que Tesla describió como un error de gestión de cambios.

Ese detalle es notable porque desplaza la historia lejos de una falla imprevisible en el campo y hacia un error de ejecución. El problema no era completamente desconocido. Una solución ya estaba en marcha. Sin embargo, el sistema de producción siguió permitiendo que vehículos afectados salieran al mercado.

Hasta ahora, la evidencia en campo parece limitada. Tesla identificó una visita de servicio de octubre de 2025, señalada el 5 de noviembre de 2025, en la que un conductor informó pulsaciones al frenar. La inspección encontró grietas en las caras del rotor de freno. Tesla dijo que este sigue siendo el único caso confirmado en campo de grietas en el rotor, aunque ha identificado tres reclamos de garantía que podrían estar relacionados. La compañía afirmó que no tiene conocimiento de accidentes ni muertes vinculados al problema.