Una devolución rutinaria de alquiler se convirtió en una factura enorme
Una pareja canadiense dice que un alquiler de coche ordinario se convirtió en una disputa de varios meses después de que Enterprise los acusara de haber puesto diésel en un SUV de gasolina y exigiera casi 9.500 dólares en daños. Según el texto fuente, Kelly y Katherine Graves llevaban aproximadamente una semana de vuelta en casa tras un viaje por la zona de Edmonton, Alberta, cuando la empresa les comunicó la reclamación.
La acusación de Enterprise era seria y concreta. A la pareja se le dijo que el vehículo, un Dodge Durango 2025, ya no arrancaba y que supuestamente se había encontrado diésel en el motor. Les dieron dos opciones: presentar un reclamo al seguro o pagar la factura. La pareja rechazó ambas y mantuvo que no había repostado mal el vehículo.
Las pruebas que, según ellos, respaldan su caso
La disputa cobró fuerza porque la pareja tenía documentación inusualmente sólida. La fuente indica que conservaron los recibos del repostaje del viaje de regreso y también tomaron una foto de la bomba de gasolina exacta que usaron. Esos registros, tal como se describen en el artículo, mostraban dos transacciones separadas por un total de algo más de 48 litros de gasolina regular.
La foto de la bomba también importaba. La imagen supuestamente mostraba una estación con una sola boquilla y selecciones estándar como regular, intermedia y premium. El diésel no se dispensaba en esa bomba concreta, según el texto fuente. Si eso es correcto, debilita de forma importante la acusación de que el diésel de esa parada causó el problema.



