En Colorado toma forma un raro regreso de un circuito

En una era en la que los recintos del automovilismo a menudo se venden, quedan cercados por el desarrollo urbano o simplemente se dejan desaparecer, el esfuerzo de la familia Bandimere por reabrir un importante circuito de aceleración en Colorado ahora parece más real. El ayuntamiento de Hudson, Colorado, aprobó por unanimidad medidas de anexión y zonificación para un nuevo emplazamiento al noreste de Denver, despejando un importante obstáculo procedimental para el regreso de Bandimere Speedway.

El desarrollo es notable porque ofrece un contrapunto a la historia más familiar del declive de los circuitos. El Bandimere Speedway original, en Morrison, cerró en 2023 después de 65 años de operación. En lugar de tratar el cierre como un final, la familia detrás del recinto se propuso reubicarse y reconstruir.

Según el material de origen, John Bandimere Jr. anunció en 2025 que la familia había comprado terrenos en el condado de Weld para un nuevo circuito. La votación reciente en Hudson es el siguiente gran paso para convertir esa compra en una instalación operativa, aunque todavía no se ha anunciado una fecha de inicio de las obras.

Por qué cerró el sitio original

El circuito de Morrison no era simplemente un recinto que se quedó sin interés. Se había visto constreñido por el desarrollo circundante. Ese patrón se ha vuelto común para las instalaciones de automovilismo en todo Estados Unidos. Los circuitos que antes estaban lo bastante alejados como para operar con pocos conflictos pueden quedar rodeados a medida que la expansión suburbana avanza. Aumentan las quejas por ruido, cambian los valores del suelo y se debilita la certeza operativa a largo plazo.

Por lo tanto, el cierre de Bandimere reflejaba una realidad más amplia sobre el uso del suelo, no solo un fracaso empresarial. La respuesta de la familia importa porque sugiere un posible modelo de supervivencia para los recintos históricos: mudarse antes de que la institución desaparezca por completo.

Eso es más fácil decirlo que hacerlo. Reconstruir un circuito requiere terreno, apoyo político local, claridad en la zonificación y suficiente confianza en que el nuevo sitio siga siendo viable durante décadas. La decisión unánime del ayuntamiento indica que, al menos por ahora, el liderazgo local de Hudson está dispuesto a respaldar el proyecto.

Por qué el nuevo sitio podría funcionar

La ubicación prevista está junto a la Interestatal 76, al noreste de Denver, lo que le da visibilidad y acceso regional al proyecto, al tiempo que lo sitúa más lejos de las presiones de desarrollo que apretaron a la instalación original. Hudson está a unas 10 millas más hacia afuera que Morrison, lo que debería dar al proyecto más espacio para expandirse.

Ese espacio extra no es trivial. Un circuito moderno de aceleración requiere mucho más que la recta de un cuarto de milla. Necesita áreas de salida, instalaciones para el público, espacio de paddock y apoyo, circulación, aparcamiento y un margen suficiente respecto de los usos del suelo vecinos para reducir conflictos. Un emplazamiento con mayor respiro físico puede mejorar tanto la operación de los eventos como la resiliencia a largo plazo.

El material de origen también señala que la nueva ubicación se encuentra a unos 5,000 pies sobre el nivel del mar, lo que significa que la altitud seguirá siendo un factor para los pilotos, igual que en el sitio original. Ese detalle importa para la identidad del deporte. En lugar de abandonar el desafío de gran altitud que definió el carácter de Bandimere, la mudanza parece dispuesta a preservarlo.

Más que una historia local de nostalgia

Aunque la historia es local en términos geográficos, refleja cuestiones más amplias sobre el futuro de la infraestructura del automovilismo. Muchos circuitos afrontan una mezcla difícil de instalaciones envejecidas, cambios en la economía del suelo y presión de la comunidad. Una vez que cierran, reabrirlos es algo raro. La vía más fácil suele ser vender el terreno y dejar que el recinto desaparezca.

Bandimere es inusual porque los propietarios no tomaron ese camino. Por ello, el esfuerzo tiene un peso simbólico para la comunidad automovilística en general. Sugiere que preservar puede significar adaptarse, no solo defender un lugar antiguo. Si un recinto no puede permanecer donde fue construido, sus organizadores aún pueden proteger la institución trasladándola.

El texto fuente de The Drive sitúa este proyecto junto a otras señales de renovación de circuitos, incluidos planes de reactivación para Willow Springs Raceway y seguridad a largo plazo para Virginia International Raceway. En conjunto, esos casos sugieren un contramovimiento modesto pero significativo frente a la pérdida constante de recintos de carreras en Estados Unidos.

Lo que aún falta por hacer

La aprobación en Hudson es sustancial, pero no es la meta final. El permiso de uso del suelo es un requisito previo, no una fecha de apertura. El calendario de construcción sigue siendo desconocido, y los grandes proyectos de recintos conllevan riesgos habituales de ejecución relacionados con la financiación, el diseño, la infraestructura, los detalles de permisos y las expectativas de la comunidad.

También está el desafío de convertir la buena voluntad en una instalación que sirva a múltiples públicos. Un circuito moderno de aceleración exitoso debe funcionar al mismo tiempo para los organismos sancionadores, los pilotos de club, los espectadores y las autoridades locales. Si el nuevo Bandimere quiere ser duradero, deberá equilibrar el valor patrimonial del recinto antiguo con las exigencias operativas de uno nuevo.

Qué vigilar a continuación

  • Si la familia Bandimere anuncia un calendario de construcción para el sitio de Hudson.
  • Cómo se diseña el recinto para aprovechar la mayor superficie y la nueva ubicación.
  • Si los principales organizadores de eventos, incluidos actores vinculados a la NHRA, muestran apoyo a la nueva instalación.
  • Cómo evoluciona el sentir local a medida que el proyecto pasa de las aprobaciones al desarrollo físico.

Por ahora, el hecho importante es que una rara resurrección del automovilismo ha pasado de la intención a una posibilidad creíble. Tras el cierre de Bandimere Speedway en Morrison en 2023, la familia detrás del circuito optó por la reubicación en lugar de la retirada. Con la aprobación unánime de anexión y zonificación en Hudson ya asegurada, esa decisión se ha convertido en la base de un auténtico intento de regreso.

Este artículo se basa en la cobertura de The Drive. Lee el artículo original.

Originally published on thedrive.com