SpaceX prepara el próximo lanzamiento de satélites de AST SpaceMobile

SpaceX tiene previsto enviar otros tres satélites de AST SpaceMobile a la órbita en las primeras horas del 5 de agosto, lo que marca el último paso en la construcción de una constelación de comunicaciones directas al dispositivo. La misión llevará los satélites BlueBird 11, 12 y 13 a bordo de un cohete Falcon 9 que despegará desde el Complejo de Lanzamiento Espacial 40 en la Base de la Fuerza Espacial de Cape Canaveral.

Según los detalles de la misión publicados por Spaceflight Now, la ventana de lanzamiento se abre a las 3:42 a.m. EDT, o 0742 UTC. Si la misión despega a tiempo, continuará una cadencia de lanzamiento rápida para AST SpaceMobile, llegando unas seis semanas y media después de que la misión BlueBird 8-10 de la compañía volara en otro Falcon 9.

La cercanía entre lanzamientos importa. En vez de tratar cada lanzamiento como un evento aislado, AST SpaceMobile parece estar entrando en un ritmo de despliegue más regular. Los satélites de la compañía están pensados para respaldar un sistema de banda ancha celular basado en el espacio, diseñado para conectarse directamente con dispositivos móviles estándar. Eso hace que cada lanzamiento sea algo más que una simple expansión de la flota. Forma parte de un esfuerzo más amplio por llevar un modelo de comunicaciones por satélite todavía emergente hacia una escala operativa.

Por qué este lanzamiento destaca

Esta será la tercera misión de SpaceX que lleva satélites BlueBird de AST SpaceMobile a órbita. La repetición en sí es notable porque sugiere que la asociación ha pasado de una fase de demostración puntual a un despliegue sostenido. El director ejecutivo de AST SpaceMobile, Abel Avellan, dijo a finales de julio que el siguiente trío después de esta misión ya no está lejos y que la producción avanza hasta el satélite 42.

Esa referencia a la producción es una de las señales más claras en el material fuente de que la empresa está planificando volumen, no solo pruebas incrementales. Avellan también describió a los satélites como de arquitectura ligera, compuesta y apilable, y dijo que pueden lanzarse en grupos de tres, cinco, seis u ocho en una sola misión. Esas afirmaciones sobre fabricación y densidad de lanzamiento apuntan al objetivo mayor de la empresa: hacer una constelación lo bastante grande como para ofrecer una cobertura significativa, manteniendo al mismo tiempo una economía de lanzamientos viable.

Los satélites de este vuelo tienen, una vez desplegados, un tamaño de 2,400 pies cuadrados. Tras separarse del cohete, se espera que se desplieguen a su tamaño completo en el transcurso de un par de semanas y completen los procedimientos de verificación antes de unirse a la constelación más amplia. Ese periodo posterior al lanzamiento es importante porque la inserción exitosa en órbita es solo el primer paso. Los satélites aún deben desplegarse correctamente y pasar la verificación técnica antes de poder contribuir a la capacidad de la red.

Hito del Falcon 9

La misión también representa otro hito para el sistema de lanzamiento reutilizable de SpaceX. La compañía planea usar el propulsor Falcon 9 B1077 para el vuelo. Si despega con éxito, se convertirá en el quinto propulsor Falcon en alcanzar al menos 30 vuelos, según el informe fuente. Cuatro de esos cinco propulsores seguirían en operación, lo que subraya hasta qué punto la reutilización se ha vuelto central en el modelo de lanzamientos de SpaceX.

Después de la separación de etapas, el B1077 tiene previsto intentar aterrizar en la droneship A Shortfall of Gravitas en el océano Atlántico poco más de 8,5 minutos después del despegue. Una recuperación exitosa marcaría el aterrizaje número 162 en esa nave y el aterrizaje número 645 de un propulsor Falcon en total.

Esas cifras son importantes porque muestran cuánto ha cambiado el contexto operativo de un lanzamiento comercial. La reutilización ya no es una novedad asociada a misiones seleccionadas; es la base de trabajo para una gran parte de los vuelos de SpaceX. Eso reduce la presión de costos para los clientes recurrentes y ayuda a sostener campañas de despliegue de constelaciones más frecuentes como la de AST SpaceMobile.

Tiempo y perfil de la misión

Las condiciones de lanzamiento parecen favorables, aunque no perfectas. El 45th Weather Squadron previó un 85% de probabilidad de clima aceptable durante la ventana de lanzamiento. Los meteorólogos vigilaban posibles interferencias de nubes tipo yunque, nubes densas y cúmulos. Los oficiales meteorológicos de lanzamiento dijeron que se esperaba que una débil baja de nivel medio centrada sobre Georgia se disipara durante la noche, mientras que la influencia residual de ese sistema aún podría afectar el flujo de niveles bajos a medios durante la ventana principal.

El Falcon 9 volará en una trayectoria noreste tras dejar la plataforma. Se espera que el despliegue de los tres satélites comience unos 54 minutos después del despegue, con cada nave liberada con varios minutos de diferencia. Esa secuencia refleja el ritmo cuidadoso que exige colocar varios satélites en órbita en una sola misión. El tiempo entre separaciones debe asegurar un despliegue limpio y la geometría adecuada para las operaciones orbitales independientes de los satélites.

Spaceflight Now también señaló que su cobertura en vivo comenzaría antes de lo habitual, en parte por el impacto previsto en la Luna de una etapa superior de otro Falcon 9 no relacionado. Ese evento es independiente del lanzamiento de AST SpaceMobile, pero ilustra la naturaleza cada vez más densa e interconectada de la actividad espacial moderna, donde incluso la cobertura rutinaria de misiones se desarrolla frente a múltiples operaciones superpuestas.

Una prueba mayor para las redes espaciales directas al dispositivo

La importancia más amplia de la misión reside en lo que la constelación BlueBird pretende habilitar. Las comunicaciones directas al dispositivo se han convertido en uno de los segmentos más vigilados de la industria satelital porque buscan ampliar la conectividad sin exigir que los usuarios lleven terminales satelitales dedicadas. Si ese modelo demuestra ser fiable a escala, podría transformar la manera en que se abordan las zonas sin cobertura móvil, especialmente en áreas remotas o desatendidas.

El material fuente no afirma una capacidad global inmediata a partir de este lanzamiento por sí solo, ni ofrece cronogramas de servicio vinculados a BlueBird 11, 12 y 13. Pero sí muestra que AST SpaceMobile está sumando naves en incrementos constantes y ya mira hacia lotes de producción posteriores. Esa combinación de despliegue a corto plazo y visibilidad a más largo plazo es una de las señales más claras de que la empresa está pasando de la demostración a la formación de red.

Para SpaceX, la misión es otro ejemplo de cómo el Falcon 9 se ha convertido en un caballo de batalla para el despliegue de constelaciones. Para AST SpaceMobile, es un punto de progreso con poco margen para la complacencia. Poner tres satélites más en órbita importa, pero también lo que ocurra en las semanas posteriores al lanzamiento, cuando el despliegue y la verificación determinen si las naves realmente pueden fortalecer la constelación.

Si la misión se desarrolla según lo previsto, el 5 de agosto añadirá otros tres satélites BlueBird a la arquitectura en crecimiento detrás de las ambiciones directas al dispositivo de AST SpaceMobile. El lanzamiento puede parecer rutinario según los estándares de SpaceX, pero para el mercado de las comunicaciones es otra señal concreta de que la conectividad satélite a teléfono está entrando más profundamente en su fase de despliegue.

Este artículo se basa en la cobertura de Spaceflight Now. Lee el artículo original.

Originally published on spaceflightnow.com