Un puesto clave de adquisiciones espaciales del Pentágono podría volver pronto a tener un titular permanente

El presidente Donald Trump nominó el 21 de abril a Erich Hernandez-Baquero, ejecutivo de Raytheon y coronel retirado de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, para servir como subsecretario de la Fuerza Aérea para adquisición e integración espacial. Si el Senado lo confirma, se convertiría apenas en el segundo funcionario en ocupar el cargo desde que fue creado para centralizar la supervisión de las adquisiciones espaciales militares.

El puesto es uno de los más importantes entre los cargos civiles de adquisición dentro del aparato de seguridad nacional espacial en evolución. Forma parte del Departamento de la Fuerza Aérea, trabaja en estrecha coordinación con la Fuerza Espacial de Estados Unidos y tiene responsabilidad sobre la estrategia de adquisición, el presupuesto y la ejecución de programas en satélites, sistemas terrestres y redes de datos.

En un momento en que el Pentágono propone una fuerte expansión del gasto militar en el espacio, la nominación no es solo una decisión de personal. También es una señal sobre quién podría dirigir una de las áreas de adquisición de defensa de más rápido crecimiento.

Por qué importa este cargo

El puesto de subsecretario fue establecido en la ley de autorización de defensa de 2020 para crear una autoridad civil dedicada sobre la adquisición espacial, separada de los canales tradicionales de contratación de la Fuerza Aérea. La lógica era simple: los sistemas espaciales militares se habían vuelto lo bastante importantes, complejos y estratégicamente distintos como para justificar su propia estructura de liderazgo.

Frank Calvelli se convirtió en el primer funcionario confirmado por el Senado en el cargo en 2022 y sirvió hasta el final de la administración Biden en enero de 2025. Tras su salida, la oficina careció de un sucesor confirmado por el Senado. El mayor general Stephen Purdy desempeñó el cargo de manera interina durante aproximadamente un año y, en 2026, la función ha sido ocupada temporalmente por Thomas Ainsworth, un alto ejecutivo civil de adquisiciones.

Esa etapa de liderazgo interino coincidió con el continuo aumento de la inversión del Pentágono en el espacio militar. Llenar el puesto de forma permanente daría, por tanto, a la administración una mano más clara sobre la estrategia de adquisición justo cuando la escala de las compras y la planificación de lanzamientos parece destinada a crecer de manera drástica.