Otro país se suma al libro de reglas lunar de NASA

Paraguay firmó los Acuerdos Artemis el 7 de mayo y se convirtió en el 67.º país en unirse al marco de cooperación civil espacial liderado por Estados Unidos. La medida es destacable por sí sola, pero también encaja en un patrón más amplio: Paraguay es el sexto país en firmar en unas dos semanas y media, después de Letonia, Jordania, Marruecos, Malta e Irlanda.

Los Acuerdos no son un tratado. Son un conjunto de principios y buenas prácticas pensados para orientar una exploración espacial segura y sostenible, especialmente a medida que más países y empresas se preparan para una renovada actividad en la Luna y a su alrededor.

Eso hace que cada nueva firma sea a la vez simbólica y práctica. En lo simbólico, indica alineamiento con las normas que NASA y sus socios quieren establecer. En lo práctico, puede influir en quién está mejor posicionado para participar en futuras cooperaciones lunares y de espacio profundo.

Lo que Paraguay dijo que busca

La ceremonia de firma tuvo lugar en Asunción e involucró a Osvaldo Almirón Riveros, titular de la Agencia Espacial Paraguaya, junto con representantes de la Embajada de Estados Unidos y del Ministerio de Relaciones Exteriores de Paraguay. En un comunicado difundido por NASA, Almirón Riveros describió la decisión como un hito histórico para Paraguay.

Dijo que la medida refleja el compromiso del país con la cooperación internacional, el uso pacífico del espacio exterior, el desarrollo científico y el avance de las capacidades espaciales nacionales. También afirmó que fortalece la posición de Paraguay en la comunidad espacial global y abre nuevas oportunidades para la investigación, la innovación y el desarrollo sostenible.

Esas declaraciones enmarcan los Acuerdos no solo como una marca diplomática, sino como una forma de que un actor espacial emergente conecte sus ambiciones internas con una arquitectura internacional más amplia.