Un telescopio espacial construido para un punto ciego planetario

NASA está ensamblando una nave espacial con una misión inusualmente directa: encontrar los peligrosos objetos cercanos a la Tierra que los sistemas actuales de detección aún tienen dificultades para ver. Conocido como NEO Surveyor, el observatorio se está construyendo específicamente para detectar asteroides y cometas que podrían amenazar a la Tierra, incluidos objetos demasiado oscuros, demasiado pequeños o situados demasiado cerca del Sol para que los telescopios terrestres convencionales puedan detectarlos con eficacia.

La urgencia de la misión queda clara en las cifras citadas por Universe Today. Los científicos calculan que hay aproximadamente 25.000 asteroides cercanos a la Tierra de más de 140 metros de ancho, un tamaño capaz de devastar toda una región en caso de impacto. Hasta ahora se han encontrado menos de la mitad. El catálogo de objetos de más de un kilómetro de ancho está más completo, pero aún no terminado. Los cometas añaden una complicación adicional porque pueden moverse más rápido, ser más difíciles de detectar y llegar desde el exterior del Sistema Solar con poco aviso.

Eso deja a la Tierra en una posición incómoda: sabemos que la amenaza existe, pero todavía no tenemos un inventario completo de los objetos más significativos.

Por qué los sondeos actuales no bastan

Los telescopios terrestres han encontrado muchos objetos cercanos a la Tierra detectando la luz solar reflejada. Pero ese método tiene debilidades incorporadas. Los asteroides oscuros reflejan muy poca luz. Los objetos cerca del resplandor del Sol quedan prácticamente ocultos. Algunos cuerpos más pequeños pueden pasar por completo entre las lagunas de los sondeos existentes. NEO Surveyor pretende abordar esas limitaciones cambiando la estrategia de detección de la luz visible al calor.

En lugar de buscar la luz solar que rebota en la superficie de un asteroide, la misión detectará la radiación infrarroja que los asteroides emiten después de calentarse por el Sol. Esa es una ventaja crucial porque incluso los objetos muy oscuros siguen irradiando calor. Las observaciones infrarrojas también mejoran la capacidad de NASA para buscar más cerca del Sol, donde algunos objetos peligrosos son más difíciles de encontrar desde la Tierra.

No se trata solo de un telescopio mejor. Es un telescopio diseñado en torno a los modos de fallo específicos de la actual red de defensa planetaria.