Las imágenes satelitales captan un cambio violento del paisaje

Nuevas imágenes del Earth Observatory de NASA ofrecen una visión contundente de la rapidez con la que un paisaje inestable puede transformarse. Mediante observaciones de Landsat 8 y Landsat 9 antes y después del evento, NASA documentó las secuelas de un deslizamiento y tsunami del 10 de agosto de 2025 en Tracy Arm, un fiordo glaciar en el sureste de Alaska. Las imágenes muestran mucho más que una cicatriz dramática en una ladera. Revelan una alteración a escala de todo el fiordo que arrasó la vegetación de costas e islas después de que decenas de millones de metros cúbicos de roca cayeran al agua.

El evento fue provocado por el rápido retroceso del glaciar South Sawyer, parte de un patrón más amplio en el que el hielo en disminución puede alterar el equilibrio del terreno circundante. Según el texto de origen proporcionado, al menos 64 millones de metros cúbicos de roca se deslizaron cuesta abajo hasta el fiordo. El impacto indujo un tsunami que arrancó árboles y otra vegetación de la pared opuesta del fiordo hasta 1,578 pies, o 481 metros, sobre el nivel del mar. Esa altura de runup por sí sola deja claro que no se trató de un chapoteo localizado ni de una perturbación costera menor. Fue un gran evento geomorfológico.

Lo que muestran las imágenes

NASA comparó imágenes tomadas el 26 de julio de 2025 y el 19 de agosto de 2025, enmarcando el desastre con apenas unas semanas de diferencia. En la vista anterior, los márgenes del fiordo aparecen densamente cubiertos de vegetación. En la imagen posterior, una brillante cicatriz de deslizamiento atraviesa el lado norte del fiordo, mientras un amplio anillo de terreno desnudo marca dónde la cobertura forestal fue arrasada por la ola resultante. El contraste es extraordinariamente legible incluso desde la órbita.

El texto proporcionado cita al geomorfólogo Dan Shugar, quien describe el resultado como una especie de anillo de bañera alrededor del fiordo, una frase que capta la claridad visual del daño. Uno de los detalles más reveladores involucra Sawyer Island, a unas 6 millas de la fuente del deslizamiento. La isla pasó de verde a marrón en las imágenes, lo que indica que el alcance destructivo del tsunami se extendió mucho más allá de la zona de impacto inmediata. Solo quedaron en pie algunos árboles en las elevaciones más altas.

Estas observaciones importan porque los fiordos pueden concentrar la energía de las olas de maneras que vuelven especialmente peligrosos los tsunamis generados por deslizamientos. Las paredes circundantes son empinadas, el agua está confinada y las distancias entre laderas inestables y costas vulnerables pueden ser cortas. Incluso en áreas remotas, las consecuencias pueden viajar rápida y violentamente a través del paisaje.