NASA está pensando en las comunicaciones como infraestructura, no como algo secundario

NASA ha publicado una solicitud de propuestas en busca de colaboración de la industria para la Red de Telecomunicaciones de Marte, un proyecto destinado a ofrecer comunicaciones fiables y de gran ancho de banda para futuras misiones en el planeta rojo. La agencia afirma que la red debería estar operativa en Marte a más tardar en 2030.

El objetivo es sencillo, pero estratégicamente importante. La futura exploración de Marte requerirá la capacidad de retransmitir datos científicos, imágenes de alta definición e información crítica de la misión para operaciones en superficie, en órbita y, con el tiempo, humanas. Eso convierte la arquitectura de comunicaciones en un elemento fundamental del diseño de la misión, en lugar de un detalle de apoyo.

Del concepto preliminar a la fase de contratación

La solicitud se basa en un borrador publicado el 2 de abril y en los comentarios recopilados durante una jornada para la industria en el Centro de Vuelos Espaciales Goddard de NASA, en Greenbelt, Maryland. Según NASA, los socios comerciales utilizaron ese proceso para aportar sus opiniones sobre los objetivos de la agencia para la red.

Al pasar a una solicitud formal de propuestas, NASA indica que el concepto avanza de la consulta a la adquisición. Las respuestas de la industria deben presentarse dentro de los 30 días naturales posteriores a la publicación, lo que sugiere que la agencia quiere avanzar a un ritmo relativamente rápido.

La solicitud cubre tanto las misiones operativas actuales como las futuras, y también incluye espacio para una carga científica que será seleccionada por la Dirección de Misiones Científicas de NASA.

Cómo encaja la red en la arquitectura más amplia de NASA

NASA describe la Red de Telecomunicaciones de Marte como parte de su arquitectura espacial en evolución, que extiende servicios continuos más allá de la Tierra, hasta la Luna y Marte. En términos de la agencia, se sitúa dentro de la estrategia Luna a Marte del programa Space Communications and Navigation.

Esa formulación importa porque trata las comunicaciones del espacio profundo como una capa de servicio persistente. En lugar de construir capacidades de retransmisión puntuales alrededor de misiones individuales, NASA parece estar impulsando un modelo de red más duradero en el que varias misiones puedan confiar con el tiempo.

Ese enfoque es especialmente relevante si la exploración de Marte se vuelve más frecuente o más vinculada al ámbito comercial. Una columna vertebral de comunicaciones compartida puede reducir la redundancia y hacer que la planificación futura sea más modular.

Por qué importa 2030

El objetivo operativo de 2030 es lo bastante ambicioso como para implicar decisiones de diseño y contratación a corto plazo, pero lo bastante lejano como para permitir que la industria proponga sistemas capaces de respaldar una nueva generación de misiones a Marte más avanzadas. También se alinea con el horizonte más amplio que requiere la planificación de la exploración humana, que demanda mucha más resiliencia de comunicaciones que las misiones robóticas por sí solas.

Según NASA, la dirección del Congreso y la financiación aportadas a través de la Working Families Tax Cut Act hicieron posible el esfuerzo. Ese respaldo le da a la agencia una autoridad más clara para tratar las comunicaciones de Marte como una construcción financiada y no como un concepto aspiracional.

La conclusión práctica es que NASA está pidiendo a la industria que ayude a definir la columna vertebral de datos de la futura exploración de Marte. Las naves espaciales, los hábitats y las plataformas científicas atraerán la atención, pero sin enlaces fiables entre ellos, ninguno de esos sistemas puede operar con todo su potencial. Esta contratación trata de construir ese tejido conectivo antes de que lleguen las misiones.

Este artículo se basa en información de NASA. Leer el artículo original.

Originally published on nasa.gov