Un paso más ambicioso en la inspección en órbita
La empresa japonesa de sostenibilidad espacial Astroscale dice que lanzará en 2027 una misión para inspeccionar dos satélites japoneses retirados en órbita, con el objetivo de realizar lo que describe como el primer intento del mundo de inspeccionar múltiples naves espaciales inactivas en distintas órbitas en un solo vuelo.
La misión, llamada In-situ Space Situational Awareness-Japan 1, o ISSA-J1, ampliaría el trabajo de la empresa en operaciones de proximidad y servicios orbitales. Según el informe suministrado, la nave espacial se encontrará con dos satélites no operativos en órbitas separadas y los inspeccionará visualmente para ayudar a determinar las causas de sus fallos.
Por qué importa inspeccionar satélites muertos
Los satélites inactivos no son solo hardware sin uso. Son piezas de infraestructura que quedan en órbita y pueden convertirse en fuentes de incertidumbre operativa para operadores de satélites y gobiernos. Una misión que pueda acercarse, obtener imágenes y evaluar naves inactivas ofrece a los ingenieros una forma de entender qué ocurrió después de una falla y de desarrollar técnicas que luego podrían apoyar la mitigación de desechos o misiones de servicio.
ISSA-J1 se presenta como una misión de inspección, no de retirada. Esa distinción importa porque pone el énfasis en la conciencia situacional, el diagnóstico y la capacidad de maniobra orbital. Antes de que los operadores puedan reparar, retirar o gestionar con seguridad objetos no cooperativos, primero necesitan métodos fiables para acercarse y observarlos.
Construida sobre la experiencia de ADRAS-J
El informe señala que ISSA-J1 sigue al éxito previo de la misión Active Debris Removal by Astroscale-Japan de Astroscale, conocida como ADRAS-J, que capturó imágenes de cerca de una etapa de cohete agotada en órbita. Esa misión anterior demostró que la empresa podía realizar operaciones de encuentro y proximidad alrededor de un objeto no preparado en el espacio, uno de los desafíos técnicos más difíciles en los servicios orbitales.
ISSA-J1 parece diseñada para llevar esa experiencia más lejos. En lugar de inspeccionar un solo objeto, Astroscale planea visitar dos satélites separados en distintas órbitas. Eso aumenta la complejidad de navegación y operación, porque la nave debe secuenciar varias maniobras de encuentro en lugar de ejecutar una campaña con un solo objetivo.
La nave espacial y sus herramientas
Según el texto suministrado, ISSA-J1 tendrá una masa de 650 kilogramos, o unos 1.430 libras. Utilizará un conjunto de propulsores y sistemas de imágenes para realizar operaciones de encuentro y proximidad. Esas capacidades son centrales para la misión: la nave no solo debe llegar a sus objetivos, sino también maniobrar con seguridad cerca de ellos y recopilar información visual útil.
El propósito de esas inspecciones es práctico. Astroscale dice que la misión ayudará a determinar por qué fallaron los satélites. Eso convierte a la nave en una especie de investigadora orbital, que recopila pruebas después del hecho en un entorno donde el acceso físico directo rara vez es posible.
Una prueba para el mercado de servicios orbitales
Más allá de la misión en sí, ISSA-J1 apunta a la expansión gradual de los servicios comerciales en la órbita terrestre. La capacidad de inspeccionar satélites retirados o fallidos podría convertirse en un servicio fundamental para aseguradoras, propietarios de satélites y agencias espaciales nacionales a medida que aumenta el tráfico orbital y las naves permanecen en servicio por más tiempo.
El enfoque de la empresa también encaja con un impulso más amplio de la industria en torno a la sostenibilidad espacial. Las misiones que mejoran la conciencia sobre lo que ocurre con los objetos ya en órbita pueden respaldar futuros servicios de retirada de desechos, inspección y extensión de vida útil. Incluso si ISSA-J1 se limita a la evaluación visual, su perfil operativo podría ayudar a definir cómo serán las futuras misiones comerciales de servicio orbital.
Si se lanza según lo previsto en 2027, la misión será observada de cerca no solo por su ejecución técnica, sino también por lo que dice sobre la próxima fase de las operaciones orbitales. Inspeccionar una nave espacial muerta ya es difícil. Inspeccionar dos, en distintas órbitas, en una sola misión llevaría esa disciplina a una categoría más capaz y comercialmente relevante.
- Astroscale dice que ISSA-J1 inspeccionará dos satélites japoneses inactivos en 2027.
- La empresa lo describe como la primera misión de su tipo a través de múltiples órbitas.
- La nave utilizará propulsores y sistemas de imágenes para operaciones de encuentro y proximidad.
- La misión pretende ayudar a determinar las causas de los fallos de los satélites.
Este artículo se basa en la cobertura de Space.com. Leer el artículo original.
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