Imágenes satelitales y datos de campo captaron las secuelas de un evento extremo
Un deslizamiento de tierra provocado por un glaciar en retroceso en Tracy Arm, Alaska, produjo uno de los tsunamis más extremos jamás registrados, según una investigación destacada por Universe Today. Los científicos reconstruyeron el evento de 2025 y encontraron que la ola alcanzó un runup máximo de 481 metros, o 1.578 pies, convirtiéndolo en el segundo tsunami más alto conocido por la humanidad.
El evento no fue un tsunami de terremoto submarino del tipo que la mayoría de la gente imagina. Fue un tsunami generado por un deslizamiento de tierra en un fiordo estrecho, donde la geografía puede concentrar la energía en lugar de permitir que se disipe. Esa distinción importa, porque ayuda a explicar cómo un evento en un área relativamente confinada pudo producir efectos locales tan extraordinarios.
El estudio, publicado en Science y liderado por el geomorfólogo Dan Shugar de la Universidad de Calgary, utilizó imágenes satelitales, imágenes aéreas y datos terrestres para reconstruir lo ocurrido tras una gran falla de ladera en el glaciar South Sawyer, en retroceso, en 2025.
Cómo el retroceso de un glaciar se convirtió en un peligro de tsunami
A medida que la Tierra se calienta, los glaciares retroceden, y ese retroceso no siempre ocurre de forma gradual o segura. En Tracy Arm, el informe fuente señala que el glaciar en retroceso ayudó a desencadenar un gran deslizamiento de tierra. Cuando los escombros se estrellaron contra el fiordo, desplazaron un enorme volumen de agua y lanzaron una ola que se precipitó por el estrecho canal hacia el océano.
El propio fiordo amplificó el peligro. Tracy Arm es un corredor tallado por glaciares con paredes escarpadas que impiden que el agua se disperse. En lugar de disiparse a lo largo de una costa amplia, la ola atravesó un espacio confinado y subió por las laderas. Eso produjo zonas de runup dramáticas donde los bosques quedaron arrancados.
Una de las pruebas más visibles puede apreciarse desde arriba. Las imágenes satelitales y aéreas muestran lo que los investigadores describieron como una cicatriz de deslizamiento brillante en el lado norte del fiordo y un anillo similar a una bañera alrededor del agua donde los árboles fueron arrasados por la crecida. Sawyer Island, a unos 9 kilómetros río abajo en el fiordo, quedó casi despejada, con solo unos pocos árboles en pie.
Por qué los tsunamis por deslizamiento pueden ser tan extremos
El material fuente señala que los tsunamis generados por deslizamientos pueden tener runups sustancialmente más altos que los tsunamis de terremoto porque están impulsados por un desplazamiento de agua localizado y violento en entornos donde la profundidad y la topografía cambian bruscamente. En lugares como los fiordos de Alaska, eso crea las condiciones para olas gigantes que quizá no viajen a través de cuencas oceánicas enteras, pero sí pueden devastar todo lo cercano.
Esta es parte de la razón por la que el evento de Alaska es tan importante científicamente. Se suma a un conjunto creciente de evidencias de que los peligros relacionados con la criosfera no se limitan al deshielo o al aumento del nivel del mar en abstracto. El retroceso glaciar puede desestabilizar laderas, y la falla de ladera puede desencadenar eventos en cascada que combinan geología, hidrología y cambio climático.
Esos efectos en cascada son visibles en el caso de Tracy Arm. El deslizamiento inicial no solo lanzó una sola ola destructiva. A medida que el tsunami avanzaba por el fiordo, provocó fallas adicionales de laderas a lo largo del camino. Ese tipo de reacción en cadena hace que estos peligros sean especialmente difíciles de evaluar con modelos antiguos que tratan cada evento de forma aislada.
Una advertencia para corredores costeros vulnerables
El título del artículo se refiere a Tracy Arm como un fiordo frecuentado por cruceros, lo que añade una dimensión práctica y contundente a la ciencia. Los paisajes glaciares escénicos también son paisajes activos de riesgo. Un entorno remoto no necesariamente significa un entorno de bajo impacto, especialmente cuando hay turismo, embarcaciones y tráfico estacional involucrados.
Eso no significa que cada glaciar en retroceso esté a punto de producir un megatsunami. Sí significa que ciertas combinaciones de inestabilidad de laderas, vías acuáticas confinadas y cambio ambiental rápido merecen una vigilancia más cercana. Los satélites de observación de la Tierra son centrales para ese esfuerzo porque pueden revelar cambios de terreno, cicatrices de deslizamientos y vegetación arrancada en áreas que son difíciles de monitorear continuamente desde el suelo.
La reconstrucción de Tracy Arm muestra cuán poderosa puede ser esa vigilancia. Los investigadores pudieron combinar imágenes y datos de campo para armar un panorama detallado del evento después de ocurrido, pero las mismas clases de observaciones también pueden ayudar a identificar el riesgo emergente antes de que ocurra el próximo colapso.
El cambio climático no es toda la historia, pero sí parte de ella
Es importante no reducir un evento complejo a una sola causa. Los deslizamientos dependen de la geología, la pendiente, las condiciones del agua y los mecanismos desencadenantes. Pero en este caso, el retroceso del glaciar South Sawyer forma parte de la cadena causal descrita en el material fuente. Eso convierte al evento en algo más que un episodio geológico dramático. Se vuelve un ejemplo de cómo el calentamiento puede cambiar los sistemas montañosos y de fiordo de formas que generan peligros secundarios.
Es probable que el megatsunami de Alaska de 2025 sea recordado por su notable altura, pero su significado más amplio reside en lo que revela sobre paisajes frágiles bajo estrés. Cuando los glaciares retroceden, pueden dejar terreno inestable y laderas recién expuestas. En un fiordo escarpado, una sola falla puede convertirse en una ola, y una ola puede remodelar un corredor entero.
Por eso no fue solo un evento espectacular captado por satélites. Fue una advertencia incrustada en el paisaje. A medida que las regiones de altas latitudes continúan calentándose, el desafío científico será determinar dónde se están desarrollando condiciones similares y con qué rapidez podrían convertirse en otra cascada extrema.
Este artículo se basa en la cobertura de Universe Today. Leer el artículo original.
Originally published on universetoday.com



