Introducción: Un marcado desequilibrio en la ciencia de la biodiversidad

En un mundo donde la biodiversidad es cada vez más reconocida como un patrimonio global, la custodia física de los especímenes científicos cuenta una historia de poder y desigualdad. Un estudio reciente de investigadores brasileños, publicado en la revista npj Biodiversity, ha sacado a la luz una tendencia preocupante: la mayoría de las nuevas especies de mamíferos descubiertas en el Sur Global en los últimos 35 años terminan en colecciones del Norte Global. El estudio, que analizó 1,116 nuevas especies de mamíferos descritas entre 1990 y 2025, revela que mientras el 95% de estas especies son nativas del Sur Global, el 60% de sus holotipos (los especímenes de referencia que definen la especie) se encuentran en instituciones de países ricos de Europa y América del Norte.

Esta disparidad no es meramente una cuestión de geografía; tiene profundas implicaciones para el acceso científico, el desarrollo de capacidades y el reparto equitativo de los beneficios de la investigación sobre biodiversidad. Los hallazgos subrayan cómo las desigualdades geopolíticas y socioeconómicas históricas y actuales moldean el tejido mismo del conocimiento científico.

El Sur Global: Un punto caliente de diversidad de mamíferos

El Sur Global, que comprende países emergentes de América Latina, África, Asia y el Caribe, es un tesoro de diversidad de mamíferos. Según el estudio, la gran mayoría de las nuevas especies de mamíferos descritas en las últimas décadas son nativas de estas regiones. Países como Brasil, Indonesia, Madagascar y Perú se encuentran entre los más biodiversos, pero a menudo carecen de los recursos e infraestructura para albergar los especímenes que documentan su patrimonio natural.

Los autores del estudio, de instituciones brasileñas, destacan que este patrón no es nuevo, sino que ha persistido e incluso se ha intensificado. "Las cifras de mamíferos nos sorprendieron", señalan, especialmente en comparación con otros grupos taxonómicos. Por ejemplo, los peces de agua dulce descritos después de 2000 tienen el 30% de sus holotipos fuera de su país de origen, y los reptiles descritos después de 1990 tienen el 50% fuera. Los mamíferos, sin embargo, muestran un desequilibrio mucho más marcado: más del 90% de todos los holotipos de mamíferos almacenados en el Norte Global son especímenes recolectados en un país diferente, mientras que en el Sur Global, menos del 8% de los holotipos de mamíferos se depositan en países distintos de donde fueron recolectados.

El control del Norte sobre los especímenes científicos

La concentración de holotipos en instituciones del Norte es un legado de las prácticas de recolección de la era colonial y de las disparidades actuales en la financiación de la investigación. Los museos de historia natural de Europa y América del Norte han sido históricamente los epicentros de la investigación taxonómica, con vastas colecciones acumuladas durante siglos de exploración. Hoy, estas instituciones continúan atrayendo especímenes de todo el mundo, a menudo a través de colaboraciones que, aunque científicamente valiosas, pueden perpetuar dependencias.

El estudio revela que el 60% de los holotipos de mamíferos del Sur Global se encuentran principalmente en países ricos, mientras que solo el 22% de las especies nativas del Norte tienen sus holotipos almacenados fuera de su país de origen, e incluso entonces, dentro del mismo dominio geopolítico, como Australia o Nueva Zelanda. Esta asimetría significa que los científicos del Sur Global a menudo tienen que viajar al extranjero para estudiar las mismas especies que se encuentran en sus propios territorios, incurriendo en costos significativos y desafíos logísticos.

Implicaciones para la capacidad científica y el acceso

La ubicación física de los holotipos no es un asunto trivial. Los holotipos son los especímenes de referencia utilizados para definir una especie, y el acceso a ellos es esencial para la investigación taxonómica, la planificación de la conservación y la educación. Cuando los holotipos se almacenan lejos de sus países de origen, se dificulta la capacidad de los científicos locales para estudiar su propia biodiversidad. Esto puede llevar a una 'fuga de cerebros' en taxonomía, ya que los investigadores pueden necesitar reubicarse o viajar repetidamente a instituciones del Norte para realizar su trabajo.

Además, la falta de colecciones locales socava el desarrollo de la experiencia taxonómica en el Sur Global. Como señalan los autores, este desequilibrio refleja y refuerza las desigualdades geopolíticas y socioeconómicas. Los países que son ricos en biodiversidad pero pobres en recursos están efectivamente exportando su patrimonio natural al Norte, a menudo sin retornos adecuados en términos de desarrollo de capacidades o reparto de beneficios.

La mayoría de las especies de mamíferos descubiertas en el Sur desde 1990 se encuentran en el Norte
Puercoespín de Baturité (Coendou baturitensis), recolectado en la Serra de Baturité en el municipio de Aratuba, estado de Ceará, por Hugo Fernandes-Ferreira y descrito en 2013 por Anderson Feijó y Alfredo Langguth (UFPB). Crédito: Fernando Herberson Menezes

Comparación con otros grupos taxonómicos

Los hallazgos del estudio para mamíferos son particularmente marcados en comparación con otros grupos. Si bien la tendencia general de dominio del Norte existe en todos los taxones, el grado varía. Para los peces de agua dulce, el 30% de las especies descritas después de 2000 tienen holotipos fuera de su país de origen, y para los reptiles, el 50% de las especies descritas después de 1990 se encuentran fuera del país de descubrimiento. Estas cifras, aunque aún altas, son más bajas que el 60% observado para los mamíferos.

Los autores sugieren que el 'carisma' de los mamíferos, su atractivo para el público y los financiadores, puede contribuir paradójicamente a este desequilibrio. Los mamíferos son a menudo el foco de investigaciones y esfuerzos de conservación de alto perfil, lo que puede atraer colaboraciones internacionales que resultan en que los especímenes se depositen en museos del Norte. Además, el mayor tamaño corporal de muchos mamíferos hace que sea más probable que se comercialicen o se recolecten para exhibición, concentrándolos aún más en instituciones importantes.

Estudio de caso: El puercoespín de Baturité

Un ejemplo que ilustra el problema es el puercoespín de Baturité (Coendou baturitensis), recolectado en la Serra de Baturité en el estado de Ceará, Brasil, y descrito en 2013. El espécimen, recolectado por Hugo Fernandes-Ferreira y descrito por Anderson Feijó y Alfredo Langguth, es un ejemplo sorprendente de una especie nativa del Sur Global. Si bien el estudio no especifica la ubicación de este holotipo en particular, sirve como recordatorio de las muchas especies que se describen basándose en especímenes que pueden terminar lejos de su hábitat natural.

El descubrimiento del puercoespín destaca la importancia de los esfuerzos de investigación locales, pero también los desafíos que enfrentan. Sin colecciones locales adecuadas, la comunidad científica en Brasil y otros países del Sur Global debe depender de asociaciones internacionales, que, aunque beneficiosas, también pueden perpetuar el flujo de especímenes hacia el norte.

Hacia un futuro más equitativo

Los autores del estudio piden un replanteamiento de cómo se gestionan y comparten los especímenes científicos. Sugieren que las colaboraciones internacionales deberían incluir disposiciones para la repatriación de especímenes o el establecimiento de colecciones locales. Los avances en tecnología digital, como la imagen de alta resolución y el escaneo 3D, también podrían ayudar a mitigar la necesidad de acceso físico, pero no son sustitutos de los especímenes reales.

Además, las agencias de financiación y las instituciones científicas del Norte Global tienen la responsabilidad de apoyar el desarrollo de capacidades en el Sur Global. Esto podría implicar la formación de taxónomos locales, proporcionar equipos e infraestructura, y garantizar que los beneficios de la investigación se compartan equitativamente. El Convenio sobre la Diversidad Biológica y el Protocolo de Nagoya proporcionan marcos para el acceso y reparto de beneficios, pero su implementación sigue siendo desigual.

Conclusión: Un llamado a la acción

El estudio es una llamada de atención para la comunidad científica. Revela que la ubicación física del conocimiento es tan importante como su creación. Mientras el mundo lucha contra la pérdida de biodiversidad y el cambio climático, es imperativo que los países más ricos en biodiversidad estén empoderados para estudiar y proteger sus propias especies. El desequilibrio actual, donde el Sur Global proporciona los especímenes y el Norte Global proporciona el almacenamiento, no solo es injusto sino también científicamente miope.

Al abordar estas desigualdades, podemos fomentar una empresa científica global más colaborativa y equitativa, una donde los guardianes de la biodiversidad sean también los administradores de su documentación. Los autores esperan que sus hallazgos inspiren cambios de políticas y reformas institucionales para garantizar que el estudio de la naturaleza sea tan diverso e inclusivo como la naturaleza misma.

Este artículo se basa en un informe de Phys.org. Lea el artículo original.

Originally published on phys.org