La escasez de memoria ya no es una disrupción de corto plazo

La escasez global de RAM podría durar años, según un reporte citado por The Verge, con fabricantes que se espera que cubran solo el 60% de la demanda al final de 2027. Es una medida contundente del desequilibrio en una de las piezas más fundamentales de la electrónica moderna, y señala que la presión que ahora afecta a los dispositivos de consumo podría permanecer en el mercado mucho más tiempo del que compradores y fabricantes de hardware esperaban.

El punto de presión es la DRAM, una tecnología de memoria central utilizada en computadoras, teléfonos y una amplia gama de dispositivos electrónicos. Incluso cuando los mayores productores de memoria del mundo amplían sus planes de fabricación, la perspectiva de oferta sigue siendo débil frente a la demanda proyectada. The Verge, citando a Nikkei Asia, informa que se espera que la escasez persista al menos hasta 2027, mientras que el presidente de SK Group ha dicho que podría extenderse hasta 2030.

Ese panorama cambia la historia de un aumento cíclico de precios a algo más estructural. El mercado no solo está esperando que las fábricas alcancen la demanda. También está lidiando con una clara reorientación de las prioridades de fabricación hacia la infraestructura de IA.

Por qué la oferta tiene dificultades para seguir el ritmo

Samsung, SK Hynix y Micron, los mayores fabricantes de memoria del mundo, están trabajando para añadir capacidad de fabricación. Pero, según el reporte proporcionado, casi ninguna de esas nuevas capacidades estará en línea antes de 2027 y, en algunos casos, no hasta 2028. Para 2026, la planta de SK en Cheongju se describe como el único aumento de producción entre los tres grandes proveedores.

Esa brecha temporal es central para la escasez. La demanda está creciendo ahora, mientras que la nueva oferta importante sigue a varios años de distancia. La estimación de Nikkei, tal como la transmite The Verge, dice que la producción tendría que crecer 12% anual en 2026 y 2027 para mantenerse al día. Counterpoint Research, sin embargo, dice que solo se planea un aumento del 7,5%. No es una diferencia menor. Indica un desajuste persistente entre lo que el mercado necesita y lo que la industria está en posición de entregar.

Como la memoria es un mercado de componentes con amplios efectos aguas abajo, incluso una brecha de suministro relativamente abstracta se vuelve tangible con rapidez. Si los fabricantes no pueden asegurar suficiente DRAM o deben pagar más por ella, la presión de costos se traslada a los productos terminados.