Australia rediseña su enfoque sobre los pagos de las plataformas por las noticias

Australia ha publicado un proyecto de ley que obligaría a las principales plataformas tecnológicas a pagar por el periodismo mediante acuerdos comerciales o, de lo contrario, afrontar un gravamen sobre sus ingresos locales. La propuesta, denominada News Bargaining Incentive, apunta a Meta, Google y TikTok y está diseñada para cerrar una laguna que debilitó el esfuerzo anterior del país por hacer que las plataformas compensaran a los editores de noticias.

Según el plan preliminar, las tres plataformas se enfrentarían a un gravamen del 2,25% sobre los ingresos generados en Australia, salvo que firmen acuerdos que cumplan los requisitos con empresas de medios locales. La tasa efectiva podría bajar al 1,5% si se alcanzan suficientes acuerdos, y el gobierno afirma que esa estructura podría devolver entre 200 millones y 250 millones de dólares australianos al periodismo australiano. La idea básica es que financiar las noticias sea la opción más barata, en lugar de permitir que las plataformas eviten el pago eliminando por completo el contenido informativo.

La medida importa porque marca un intento de segunda generación de una de las políticas de medios digitales más vigiladas del mundo. Australia fue pionera cuando introdujo el News Media Bargaining Code, que entró en vigor en 2021. Ese marco intentó obligar a las plataformas a negociar con los editores, pero aun así dejó margen para que las empresas esquivaran el régimen. Meta finalmente eliminó las noticias de sus plataformas en Australia en 2024, un movimiento que, según el informe, contribuyó a recortes de empleo en redacciones locales.

Por qué el nuevo proyecto de ley es diferente

El nuevo enfoque del gobierno cambia la estructura de incentivos. En lugar de vincular la obligación solo a la publicación de enlaces o fragmentos de noticias, el gravamen se aplicaría tanto si una plataforma sigue distribuyendo noticias como si no. Ese es el cambio central de política. En términos prácticos, una empresa ya no podría escapar de la presión financiera simplemente retirando las noticias de su servicio en Australia.

La ministra de Comunicaciones, Anika Wells, enmarcó el asunto en torno a cómo accede hoy la audiencia a la información. Dijo que cada vez más personas reciben noticias directamente desde Facebook, TikTok y Google. Ese argumento sustenta la tesis del gobierno de que las plataformas se benefician de la circulación y el descubrimiento del periodismo, aunque la economía de la información subyacente siga deteriorándose.

La declaración del primer ministro Anthony Albanese, según describe el texto fuente, situó a los periodistas en el centro de la propuesta, al sostener que desempeñan un papel vital para mantener informadas a las comunidades. Por tanto, el gravamen cumple dos funciones a la vez: es tanto un instrumento económico como una herramienta de política mediática destinada a sostener la cobertura de interés público.