Un plan para poblar la estratosfera

El Ejército de Estados Unidos estudia un papel futuro para grandes cantidades de globos de gran altitud en el campo de batalla, utilizándolos como una capa distribuida de vigilancia, comunicaciones, operaciones electrónicas, señuelos y, potencialmente, despliegue de drones lanzados desde el aire.

El general de brigada Steven Carpenter, comandante del Multi-Domain Command Europe, declaró a The War Zone durante la conferencia de la Association of the U.S. Army que quiere “proliferar la estratosfera” con globos de gran altitud. Describió el despliegue de 200 o 300 a la vez en un posible escenario de conflicto europeo.

La propuesta refleja el creciente interés militar por sistemas más ligeros que el aire capaces de operar a gran altitud y desplegarse en grandes cantidades. En lugar de tratar los globos como plataformas de vigilancia de una sola función, el concepto del Ejército los utilizaría como una red flexible y prescindible sobre una amplia zona.

Reconocimiento, redes y señuelos

Según la descripción de Carpenter, los globos podrían proporcionar retransmisión de comunicaciones, vigilancia electrónica y ataque electrónico. También podrían servir como señuelos, complicando los esfuerzos del adversario por identificar y atacar activos más valiosos.

El jefe del U.S. Army Space and Missile Defense Command inicialmente dudaba de la utilidad de los globos de gran altitud, pero ahora los considera una capacidad que cambia las reglas del juego.
Un globo de gran altitud cargado de sensores de Aerostar despega del Aeropuerto Internacional Won Pat, en Guam, durante un ejercicio de 2024. U.S. Army

Ese papel distribuido podría ser especialmente importante si se interrumpen otras capas de las redes militares. The War Zone informó de que la red de globos podría cubrir vacíos si las capacidades espaciales se degradaran, proporcionando una capa activa de comunicaciones y sensores sobre el campo de batalla.

Los globos de gran altitud pueden transportar cargas de sensores y permanecer en el aire durante largos periodos, lo que los hace útiles para observar grandes áreas. Su relativa sencillez frente a los satélites o algunos aviones tripulados también los convierte en candidatos para operaciones prescindibles, en las que los comandantes esperan perder algunas plataformas.

Una plataforma para efectos lanzados desde el aire

Carpenter también dijo que el Ejército podría usar globos para liberar efectos lanzados desde el aire, término que las fuerzas armadas estadounidenses emplean para drones configurados para distintas misiones. Estas pueden incluir reconocimiento, guerra electrónica, retransmisión de comunicaciones, señuelos y municiones merodeadoras.

En el concepto descrito a The War Zone, los globos podrían funcionar así como algo más que sensores pasivos. Podrían ofrecer una forma de colocar drones u otros efectos en profundidad detrás de las líneas enemigas, mientras ayudan a crear una red resistente de plataformas en toda el área de operaciones.

Soldados del Ejército de EE. UU. y socios industriales conectan una aeronave de ala fija estratosférica Icarus Apollo R a un globo de gran altitud Urban Sky durante una demostración especial en el aeródromo de Orote, Guam, el 24 de junio de 2026. (Foto del Ejército de EE. UU.)
Soldados estadounidenses conectan una aeronave de ala fija Icarus Apollo R a un globo Urban Sky durante una demostración en Guam el 24 de junio de 2026. (Foto del Ejército de EE. UU.)

La combinación es importante porque vincula plataformas aéreas de coste relativamente bajo con sistemas no tripulados adaptables a tareas concretas. Un globo puede ampliar el alcance de una red de sensores o comunicaciones y también actuar como punto de lanzamiento para un dron que descienda a cumplir una misión.

Parte de un cambio más amplio en los sistemas de combate

El interés del Ejército se produce en medio de una experimentación más amplia con globos de gran altitud y otras plataformas más ligeras que el aire para recopilar inteligencia, crear redes y apoyar drones. El concepto descrito por Carpenter pone el énfasis en la escala: cientos o potencialmente más plataformas operando juntas, en lugar de un pequeño número de sistemas de alto valor.

Una fuerza así plantearía sus propias cuestiones operativas, como la logística de lanzamiento, el mando y control, la integración de cargas útiles y la supervivencia. Pero su atractivo resulta claro en el escenario descrito por Carpenter. Una colección dispersa de globos podría ofrecer a los comandantes más vías para recopilar información, retransmitir comunicaciones y generar incertidumbre para las defensas aéreas enemigas.

Los comentarios recogidos por The War Zone no detallaron ningún programa concreto de adquisición ni un calendario de despliegue. Aun así, ofrecen una indicación clara de cómo los planificadores del Ejército conciben la estratosfera: no como un dominio especializado para observaciones ocasionales, sino como una capa que podría poblarse a gran escala en un conflicto importante.

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