Una nueva competencia de la Marina para buques no tripulados ya enfrenta problemas legales

Dos empresas de tecnología de defensa, Blue Water Autonomy y Saildrone, han presentado demandas en un tribunal federal después de ser excluidas del programa Family of Systems de Vehículo de Superficie No Tripulado Mediano de la Marina de Estados Unidos. Los casos añaden presión legal y de contratación inmediata a uno de los esfuerzos actuales de la Marina por ampliar su flota de superficie no tripulada.

Según el texto fuente suministrado, ambas empresas alegan que fueron apartadas de la contienda después de que la Marina no siguiera sus propios requisitos y cometiera errores en su proceso de evaluación. La demanda de Blue Water sostiene específicamente que la decisión se basó en criterios de evaluación demasiado restrictivos, en una lectura errónea de su propuesta y en conclusiones que, según dice, eran inconsistentes con la solicitud de propuestas de prototipo y con los requisitos legales.

Amplias secciones de los escritos judiciales fueron redactadas, por lo que el expediente público descrito en el texto fuente no explica por completo qué consideró deficiente la Marina en cualquiera de las dos propuestas. La Marina, por su parte, declinó hacer comentarios porque el asunto está en litigio. Eso deja claro el panorama general aunque la disputa técnica siga siendo opaca: dos empresas que querían un lugar en la siguiente ronda de pruebas de buques no tripulados creen que el gobierno cambió, aplicó mal o gestionó incorrectamente las reglas de la competencia.

Por qué importa el programa MUSV

El esfuerzo por desarrollar el Vehículo de Superficie No Tripulado Mediano no es un proyecto menor. Forma parte de un impulso más amplio de la Marina para poner en servicio sistemas robóticos y autónomos que puedan realizar más de un tipo de misión y operar como parte de una arquitectura de flota más amplia. El programa se abrió el 26 de marzo después de que la Marina cancelara el programa Modular Attack Surface Craft, una convocatoria anterior centrada en buques no tripulados diseñados para transportar grandes cargas útiles en contenedores, incluidas cargas con peso comparable al del Mark 70 Mod 1 Payload Delivery System.

Ese esfuerzo anterior de MASC se describía en el texto fuente como un programa más específico en términos de misión. En contraste, el nuevo programa Family of Systems de MUSV está concebido para abordar un conjunto más amplio de requisitos y perfiles de misión. Rebecca Gassler, identificada en el texto fuente como ejecutiva de adquisición de cartera para los sistemas robóticos y autónomos de la Marina, dijo que ese enfoque de misión más amplio fue la razón para cerrar MASC y pasar a la nueva estructura.

La distinción es importante porque muestra que las demandas no tratan solo de pérdidas contractuales individuales. Se presentan en medio de una transición en la forma en que la Marina está estructurando la adquisición de buques no tripulados. El servicio parece moverse de un concepto más estrecho y de necesidad única hacia un marco más flexible y escalable. Cuando ocurre un cambio de ese tipo, los criterios de evaluación, la interpretación de las propuestas y la continuidad para los licitadores incumbentes o casi incumbentes se vuelven puntos especialmente sensibles.

Qué exigía la competencia

La convocatoria de MUSV cerró el 17 de abril. Según el texto fuente, la Marina evaluó a las empresas participantes en cuatro áreas amplias: plan de negocio, plan de fabricación, plan de pruebas y diseño técnico. Luego se esperaba que las empresas seleccionadas para continuar se prepararan para una prueba en el agua utilizando un buque sustituto, programada para finales del año fiscal.

El 1 de junio, la Marina anunció las siete empresas elegidas para pruebas en el mar: Sea Machines, Leidos, Saronic Technologies, Galliano Marine Services, PacMar Technologies, Birdon y Huntington Ingalls Industries. Blue Water Autonomy y Saildrone no figuraban entre ellas.

Esa lista muestra cuán competitivo es ya el campo. Incluye tanto a actores de defensa consolidados como a firmas más nuevas centradas en la autonomía, reflejando la estructura híbrida del mercado actual de robótica marítima. Para la Marina, el objetivo inmediato probablemente sea comparar la madurez del diseño práctico y la preparación operativa entre una base de proveedores diversa. Para las empresas que quedaron fuera, sin embargo, la exclusión en la fase de pruebas puede reducir drásticamente su posición en rondas futuras de adquisición, especialmente en un programa que aún está definiendo la próxima generación de capacidad de superficie no tripulada.

La reclamación de Blue Water resalta un riesgo de transición

La posición de Blue Water Autonomy parece especialmente notable porque la empresa había sido seleccionada previamente para participar en el ahora cancelado programa Modular Attack Surface Craft. El texto fuente señala que Blue Water ya había comenzado a desarrollar su buque Liberty bajo ese esfuerzo anterior y había invertido dinero en producción antes de que terminara el programa MASC.

Desde la perspectiva de Blue Water, el paso de MASC a MUSV no simplemente reinició el campo. La empresa dice que se le impidió seguir en la nueva competencia antes de poder participar en la prueba en el agua con un buque sustituto, que ayudaría a demostrar su viabilidad para futuros trabajos de MUSV. Eso plantea una cuestión de equidad de contratación en el centro de su demanda: si la transición de un programa a otro se llevó a cabo de manera que diera a los licitadores una vía coherente y correctamente administrada.

La demanda de Saildrone apunta a una insatisfacción similar, aunque el texto fuente suministrado ofrece menos detalles sobre su argumento. En conjunto, los casos sugieren que el desafío legal podría poner a prueba no solo decisiones de puntuación individuales, sino también la forma en que la Marina manejó su giro de un concepto de superficie no tripulada a otro.

Lo que viene para la Marina y la industria

El litigio no necesariamente detiene por completo el esfuerzo MUSV, pero sí plantea la posibilidad de retrasos, revisiones de procedimiento o presión para justificar el proceso de evaluación con mayor detalle. En programas de adquisición que avanzan con rapidez, especialmente los vinculados a la autonomía y a conceptos navales emergentes, eso puede importar tanto como la tecnología subyacente. Un esfuerzo de modernización de la flota depende tanto de la confianza en el proceso de selección como de la confianza en los sistemas elegidos.

Para la Marina, lo que está en juego es operativo e institucional. Quiere una capacidad más amplia de buques de superficie no tripulados después de cancelar un predecesor más limitado. Para la industria, lo que está en juego es estratégico. Ganar un lugar en las pruebas puede dar forma al acceso futuro a contratos de producción, experimentación de flota y relevancia a largo plazo en un mercado que aún se está consolidando en torno a unos pocos ganadores.

Los hechos públicos actualmente disponibles siguen siendo limitados debido a las redacciones y a la negativa de la Marina a comentar sobre casos pendientes. Pero el panorama ya es lo bastante claro como para importar: una adquisición que la Marina pretende como un paso importante en la capacidad marítima no tripulada ahora está siendo disputada en los tribunales por dos empresas que dicen que el gobierno no respetó sus propias reglas.

Lo que queda establecido a partir de la fuente suministrada

  • Blue Water Autonomy y Saildrone presentaron demandas ante la Corte de Reclamaciones Federales de Estados Unidos después de ser excluidas del programa MUSV.
  • La convocatoria MUSV siguió a la cancelación del programa Modular Attack Surface Craft anunciada en 2025.
  • La Marina seleccionó a siete empresas para pruebas en el mar el 1 de junio.
  • La Marina dijo que no podía comentar porque el litigio está pendiente.

Este artículo se basa en un reportaje de Defense News. Leer el artículo original.

Originally published on defensenews.com