La Fuerza Aérea lleva un concepto de seguimiento debatido al ámbito de las adquisiciones
El Departamento de la Fuerza Aérea ha comenzado a competir el primer incremento operativo de un nuevo programa de indicación de objetivos móviles aéreos basado en el espacio, lo que marca un paso importante para una tecnología que ha estado bajo escrutinio durante años. Hablando en el Space Symposium en Colorado Springs, el secretario de la Fuerza Aérea, Troy Meink, dijo que el departamento ya ha adjudicado un contrato base y ahora avanza hacia la primera compra operativa de satélites diseñados para seguir objetivos aéreos desde órbita.
El anuncio es importante porque la indicación de objetivos móviles aéreos, o AMTI, ha estado durante mucho tiempo en la intersección entre la ambición militar y la duda técnica. Seguir aeronaves de movimiento rápido desde el espacio impone difíciles desafíos de detección y de física, y los escépticos han cuestionado si el concepto estaba lo suficientemente maduro para su despliegue a gran escala. Los comentarios de Meink constituyeron una refutación directa a ese escepticismo. Según él, la cuestión ya no es si la tecnología funciona, sino cómo puede el Pentágono desplegarla de forma asequible, ponerla en órbita y mantener la competencia entre proveedores.
Ese cambio de tono es significativo. Los programas de defensa suelen pasar años atrapados en experimentos, prototipos y estudios sin cruzar el umbral hacia las adquisiciones operativas. Al describir un contrato multiusuario de entrega indefinida y cantidad indefinida como el punto de partida de las actividades de desarrollo, y al decir que una primera adjudicación operativa debería llegar relativamente pronto, la Fuerza Aérea está señalando que AMTI está saliendo de la fase de laboratorio y demostración para entrar en el proceso de adquisición.




