La Armada de los EE. UU. ha levantado el velo sobre un nuevo arma aire-aire diseñada para ampliar los límites del alcance de compromiso. Apodado AIM-424 "Malice", el misil aire-aire de muy largo alcance emergió de las sombras durante la convención anual de la Asociación Tailhook en Reno, Nevada, marcando una adición significativa al arsenal de combate aéreo futuro de la Armada.

El servicio publicó imágenes que muestran el misil en sus configuraciones operativas tempranas. Una fotografía, tomada en abril pasado, representa un F/A-18E/F Super Hornet asignado al Escuadrón de Pruebas Aéreas y Evaluación 23 (VX-23) cargado con cuatro de las armas. Otra imagen ilustra el misil dentro de la bahía de armas de un F-35C Lightning II, confirmando su compatibilidad con la variante de portaaviones del Joint Strike Fighter. La divulgación fue reportada por primera vez por Brian Everstine y Steve Trimble de Aviation Week.

Una revelación sorpresa en Tailhook

La convención Tailhook, una reunión de profesionales de la aviación naval, ha sido históricamente un lugar para anuncios importantes. El evento de este fin de semana no fue la excepción, ya que la Armada reveló la existencia del AIM-424 Long Range Air-to-Air Missile (LRAAM). El arma, ya en pruebas avanzadas, está destinada a armar el F/A-18E/F Super Hornet, el F-35C y el futuro caza de próxima generación F/A-XX. El momento de la divulgación sugiere que el programa ha alcanzado un nivel de madurez que permite el reconocimiento público.

Diseño y rendimiento

Los detalles sobre el diseño y el rendimiento del Malice siguen siendo limitados, pero las imágenes y los informes iniciales ofrecen una idea. El misil parece considerablemente más grande que el venerable AIM-120 AMRAAM y el más nuevo AIM-260 Joint Advanced Tactical Missile, que sigue la línea general del AMRAAM. Esta diferencia de tamaño apunta a un alcance significativamente extendido. Según Aviation Week, el AIM-424 emplea una configuración de dos etapas, una elección de diseño que promete alcance extremo y velocidad muy alta.

La integración de una segunda etapa sugiere una arquitectura de propulsión similar a la utilizada en misiles superficie-aire, adaptada para el combate aéreo. El enfoque de dos etapas permite un impulso inicial potente seguido de una fase de sostenimiento, lo que potencialmente permite al misil atacar objetivos a distancias mucho más allá de las armas actuales. El alcance exacto sigue clasificado, pero la designación de "muy largo alcance" y el diseño de dos etapas implican capacidades que podrían redefinir los envolventes de compromiso aéreo.

AIM-424 test instrumentation round loaded into a weapons bay of an F-35. (USN)
Proyectil de instrumentación de prueba AIM-424 cargado en la bahía de armas de un F-35. (USN)

Una pregunta abierta es dónde encaja el Malice en relación con el AIM-174B "Gunslinger", un arma adaptada del misil superficie-aire SM-6 de la Armada. El AIM-174B, que ya ha aparecido en Super Hornets, ofrece un alcance extremo pero no está optimizado para el transporte interno. El AIM-424, por el contrario, se ha mostrado en la bahía de armas de un F-35C, lo que indica un diseño que equilibra el alcance con las limitaciones del transporte sigiloso. Queda por ver si las dos armas cumplen roles complementarios o superpuestos.

La carrera por el alcance extremo

La aparición del AIM-424 se produce en un momento en que el Pentágono pone un renovado énfasis en misiles aire-aire de múltiples etapas. Durante años, los planificadores de defensa han explorado el concepto de etapas para lograr alcances que habrían sido impensables hace solo una década. El objetivo declarado es desarrollar armas aire-aire de alcance extremo que puedan alcanzar la marca de las 1,000 millas en los próximos años. Esta cifra se considera crítica para sobrevivir a las futuras capacidades de negación de área y antiacceso del enemigo y para capitalizar las cadenas de eliminación de larga distancia que se espera dominen el combate futuro.

Los misiles de largo alcance no se tratan solo de atacar aviones enemigos desde una distancia segura; se trata de habilitar operaciones distribuidas. Con redes de sensores y enlaces de datos, un misil lanzado desde una plataforma puede ser guiado por otra, lo que permite el compromiso de objetivos mucho más allá del horizonte de radar del avión lanzador. El AIM-424 parece diseñado para operar en tal ecosistema, donde el alcance y la velocidad son primordiales.

Abordando la brecha con China

La urgencia detrás de programas como el AIM-424 está impulsada en gran medida por la brecha de misiles percibida con China. El Ejército Popular de Liberación ha estado desplegando misiles aire-aire de largo alcance cada vez más capaces, incluidos el PL-15 y el PL-17, y el Pentágono ha hecho del cierre de esa brecha una prioridad máxima. El objetivo no es solo igualar las capacidades de China, sino saltar significativamente por delante. La divulgación del Malice, junto con otros programas clasificados, refleja un esfuerzo para acelerar el desarrollo y despliegue de municiones avanzadas.

A model of Boeing’s Long-Range Air-to-Air Missile concept. (Joseph Trevithick)
Un modelo del concepto de misil aire-aire de largo alcance de Boeing. (Joseph Trevithick)

El interés de la Armada en armas de alcance extremo también está vinculado al entorno operativo único del teatro del Pacífico. Las distancias son vastas, y la capacidad de atacar aviones adversarios antes de que puedan lanzar sus propias armas es una ventaja decisiva. El AIM-424, con su diseño de dos etapas y largo alcance, es una respuesta directa a este imperativo operativo.

Pruebas e integración

Las imágenes publicadas muestran el AIM-424 en una etapa avanzada de desarrollo. El Super Hornet que lleva cuatro misiles es una clara indicación de que el arma ha progresado más allá de las comprobaciones de ajuste tempranas. Del mismo modo, la imagen del misil dentro de la bahía de armas de un F-35C sugiere que el trabajo de integración está bien avanzado. La comunidad de pruebas de la Armada, incluido el VX-23 en la Estación Aérea Naval de Patuxent River, probablemente está llevando a cabo la expansión del envolvente y la validación del rendimiento.

La inclusión del F/A-XX en la lista de portadores previstos resalta la relevancia a largo plazo del misil. El caza naval de próxima generación, actualmente en desarrollo, estará diseñado para llevar armas como el AIM-424 desde el principio. Esto asegura que el Malice seguirá siendo una piedra angular de la capacidad del ala aérea de portaaviones durante décadas.

Qué sigue

Como con la mayoría de los programas de armas clasificados, es probable que la Armada revele detalles adicionales con el tiempo. El reconocimiento público del AIM-424 es una señal tanto para aliados como para adversarios de que los Estados Unidos está invirtiendo fuertemente en superioridad aérea. Con las pruebas ya avanzadas y la integración progresando, el Malice podría alcanzar la capacidad operativa inicial en unos pocos años. Por ahora, el misil sigue siendo un presagio de una nueva era en la guerra aérea, donde el alcance y la velocidad son la moneda definitiva.

El AIM-424 Malice es más que otro misil; es una declaración de intenciones. En una era de competencia entre grandes potencias, la capacidad de atacar primero y desde lejos es primordial. El arma aire-aire más nueva de la Armada, que aún emerge de las sombras, está lista para cumplir esa promesa.

Este artículo se basa en informes de twz.com. Lea el artículo original.

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