Llega a Dubái un tipo distinto de supertall

El perfil urbano de Dubái está lleno de torres de vidrio reflectante, pero el recién terminado Wasl Tower toma un rumbo distinto. Diseñado por UNStudio con aporte de ingeniería de Werner Sobek, el edificio de 302 metros combina un perfil retorcido con un exterior cerámico formado por miles de aletas de terracota. El resultado es tanto una ruptura visual como una estrategia climática destinada a reducir la demanda de refrigeración en uno de los entornos urbanos más calurosos del mundo.

Eso hace que el proyecto sea más que un nuevo hito. Es una prueba de si la arquitectura en altura en climas extremos puede ir más allá del modelo por defecto de vidrio sellado e incorporar materiales sensibles a la región a escala supertall.

La terracota como infraestructura de rendimiento

La característica más distintiva del edificio es su “manto” cerámico, que envuelve la torre de vidrio con aletas de terracota esculpidas. Según el informe de origen, estos elementos proporcionan sombra, reducen la radiación térmica y captan vientos fuertes, ayudando a recortar las cargas de refrigeración en alrededor de un 10% frente a torres más antiguas de la ciudad.

Eso importa porque, durante mucho tiempo, la mayoría del diseño icónico de torres ha priorizado la imagen por encima de la lógica térmica. En climas cálidos, las envolventes muy acristaladas pueden obligar a los edificios a depender de forma intensiva y energéticamente costosa del aire acondicionado. Wasl Tower no abandona el vidrio, pero coloca delante de él una segunda capa climática.