Diseñar edificios de ladrillo para que se desmonten, no para que se destruyan
Investigadores de la Universidad Tecnológica de Graz, en Austria, están trabajando en un sistema constructivo que trata la edificación en ladrillo menos como una masa permanente destinada a la demolición y más como un conjunto reutilizable de piezas. Su concepto utiliza elementos prefabricados de muro de ladrillo conectados mediante juntas reversibles, lo que permite desmontar y volver a montar las estructuras en lugar de triturarlas y convertirlas en residuos al final de la vida útil de un edificio.
La idea aborda un gran problema de materiales. Según el texto fuente, los residuos de construcción y demolición representan más de un tercio de todos los residuos generados en Europa. La construcción tradicional con ladrillo contribuye a esa carga porque el mortero convencional dificulta enormemente la reutilización.
Una alternativa circular a la construcción de un solo uso
La propuesta del equipo de la TU Graz es conceptualmente sencilla: si los edificios pueden desmontarse, sus componentes principales pueden volver a utilizarse. La comparación que ofrece la fuente es la de un modelo de Lego que puede desmontarse y reconstruirse en otro lugar con las mismas piezas.
Para hacerlo posible, los investigadores sustituyeron la unión permanente por juntas reversibles. La descripción pública actual no revela muchos detalles técnicos sobre el diseño de la junta, y la fuente señala explícitamente que la información sigue siendo limitada. Aun así, la arquitectura general del sistema es lo bastante clara como para mostrar por qué el proyecto importa.
Los elementos de muro son prefabricados, tienen 44 centímetros de grosor e incluyen lana aislante para mejorar el rendimiento térmico. También vienen preenlucidos de fábrica, un detalle que podría reducir el trabajo necesario en la obra.
Por qué el carbono incorporado es el verdadero objetivo
La innovación aquí no trata solo de reducir residuos. También se trata de las emisiones incorporadas. Fabricar nuevos ladrillos y materiales, transportarlos y demoler las estructuras existentes conlleva un coste de carbono. Si los principales elementos de muro pueden sobrevivir a múltiples ciclos de construcción, esas emisiones pueden repartirse entre usos repetidos en lugar de pagarse de nuevo desde cero.
Hans Hafellner, director de proyecto del Instituto de Física de la Construcción, Servicios y Construcción de la TU Graz, dijo que los resultados obtenidos hasta ahora indican que la reutilización mediante la nueva solución de unión puede evitar una parte significativa de las emisiones totales durante una segunda fase de uso. Si se consideran tres ciclos de vida, el equipo afirma que las emisiones de CO2 podrían reducirse en torno a un 60% en comparación con los métodos de construcción convencionales.
Esa cifra es considerable porque apunta más allá de mejoras marginales de eficiencia. Sugiere que rediseñar los métodos de ensamblaje podría cambiar todo el perfil ambiental de la construcción de mampostería.
El reto práctico que queda por delante
La promesa es fuerte, pero aún quedan varias preguntas. La fuente señala que todavía no se ha divulgado públicamente información técnica detallada sobre las juntas reversibles. Eso significa que cuestiones clave como la durabilidad estructural, la resistencia a la intemperie, el cumplimiento normativo y las exigencias de mano de obra siguen necesitando una explicación más completa antes de que el enfoque pueda considerarse listo para el mercado.
Aun así, el concepto se alinea con un cambio más amplio en la forma de pensar la construcción: los materiales deben seleccionarse no solo por cómo funcionan durante el uso de un edificio, sino por lo que ocurre cuando ese uso termina. En ese sentido, el trabajo de la TU Graz forma parte de un impulso creciente hacia sistemas de construcción circulares.
Si el enfoque se escala, el efecto podría ir más allá de la contabilidad de emisiones. Un parque inmobiliario diseñado para la recuperación y la reutilización también transformaría la práctica de la demolición, la logística de materiales y la economía de la renovación y la reubicación.
- La TU Graz desarrolló elementos prefabricados de muro de ladrillo unidos mediante conexiones reversibles
- El sistema está pensado para permitir el desmontaje y la reutilización completa en lugar de generar residuos de demolición
- Los elementos de muro tienen 44 centímetros de grosor e incluyen lana aislante
- El equipo afirma que las emisiones de CO2 podrían caer alrededor de un 60% a lo largo de tres ciclos de uso
Este artículo se basa en una cobertura de New Atlas. Leer el artículo original.
Originally published on newatlas.com



