Una prueba más rápida para una de las enfermedades infecciosas más mortales del mundo

Investigadores de la IDM de la Universitat Politècnica de València están desarrollando un biosensor diseñado para detectar tuberculosis activa en unos 60 minutos, una reducción considerable frente a los métodos convencionales de cultivo microbiológico, que pueden tardar semanas. El trabajo se centra en identificar una proteína secretada por Mycobacterium tuberculosis, la bacteria que causa la enfermedad.

El momento importa. La tuberculosis sigue siendo una gran amenaza para la salud mundial, y el artículo fuente señala que el informe mundial de 2024 de la Organización Mundial de la Salud la identificó de nuevo como la principal causa de muerte por un solo agente infeccioso. En ese contexto, una herramienta diagnóstica rápida y clínicamente específica podría ayudar a acortar el tiempo entre la sospecha, la confirmación y las decisiones de tratamiento.

Cómo funciona el sensor

El sistema se basa en un material nanoporoso que contiene una molécula fluorescente. El material está recubierto con un anticuerpo específico para MPT64, una proteína asociada con la infección activa por tuberculosis. Cuando esa proteína está presente, el anticuerpo cambia y libera el compuesto fluorescente, produciendo una señal de luz detectable.

Ese diseño le da al dispositivo un ángulo clínico distintivo. Según los investigadores, otras técnicas moleculares como la PCR pueden detectar fragmentos de ADN bacteriano sin distinguir claramente entre infección activa, pasada o latente. En cambio, este sensor apunta a una proteína secretada durante la enfermedad activa, lo que podría hacer que el resultado sea más útil en entornos asistenciales reales, donde saber si un paciente tiene tuberculosis activa es crucial.

Por qué importa detectar la enfermedad activa

El diagnóstico de la tuberculosis ha implicado durante mucho tiempo un equilibrio entre velocidad, sensibilidad, costo y especificidad. El cultivo sigue siendo importante, pero es lento. Las pruebas moleculares son más rápidas, pero no siempre responden la pregunta clínica exacta que los médicos necesitan resolver. Al centrarse en la infección activa, el nuevo biosensor busca cubrir esa brecha.

Si el enfoque se valida en desarrollos posteriores, podría aportar valor tanto en entornos con alta carga como en contextos con recursos limitados. Una prueba selectiva que funcione rápido puede ayudar a los médicos a aislar casos antes, iniciar el tratamiento más pronto y reducir las oportunidades de transmisión. Eso es especialmente importante para una enfermedad cuyo impacto en salud pública se define no solo por la mortalidad, sino también por los retrasos en el diagnóstico y la interrupción de la atención.

Qué muestran los resultados iniciales

Los ensayos reportados indican que el biosensor logró un límite de detección muy bajo y una fuerte selectividad frente a proteínas de otros patógenos respiratorios, incluidos los virus de la gripe, SARS-CoV-2, el virus respiratorio sincitial y otras micobacterias no tuberculosas. Eso importa porque las enfermedades respiratorias suelen solaparse clínicamente, y los falsos positivos o una mala discriminación pueden reducir rápidamente el valor práctico de una prueba rápida.

El material fuente presenta el trabajo como un paso prometedor, no como un producto terminado. Ese nivel de cautela es el adecuado. Los avances diagnósticos suelen parecer convincentes en evaluaciones tempranas, pero aún deben superar más obstáculos técnicos, clínicos y de despliegue antes de transformar la atención de primera línea.

Aun así, el concepto responde a una necesidad real. El control de la tuberculosis depende en gran medida de encontrar casos activos con rapidez y fiabilidad. Una prueba que pueda hacerlo en una hora, diferenciando la enfermedad activa de otros estados de infección con mayor eficacia que algunos enfoques moleculares existentes, representaría un avance significativo.

La mayor relevancia no es solo la velocidad. Es la precisión vinculada a la acción. En el control de enfermedades infecciosas, las herramientas diagnósticas más útiles son las que cambian lo que hacen los médicos a continuación. Al apuntar a un marcador de tuberculosis activa, este biosensor se está posicionando exactamente como ese tipo de instrumento.

Este artículo se basa en un reportaje de Medical Xpress. Leer el artículo original.