Una llegada alarmante a la sala de urgencias

Los médicos de urgencias de Michigan se encontraron con un caso que en un principio parecía una emergencia psiquiátrica. Una mujer de 65 años llegó al servicio de urgencias en ambulancia y pidió ver a un psiquiatra debido a alucinaciones visuales. "Veo gente muerta", les dijo a los clínicos, según un informe publicado de su caso. Añadió que en una ocasión había disparado un arma contra las alucinaciones.

A pesar de la naturaleza alarmante de esa revelación, la mujer estaba tranquila y alerta durante su examen físico. Sus signos vitales eran normales, con la excepción de la presión arterial alta. Refirió antecedentes de hipertensión arterial, diabetes, insuficiencia cardíaca y dolor de espalda crónico, pero no tenía antecedentes psiquiátricos previos.

Ese último detalle orientó la dirección de su atención. En lugar de tratar el episodio como una crisis de salud mental primaria, el equipo decidió realizar una evaluación médica antes de involucrar a un psiquiatra.

Un estudio médico antes de una consulta psiquiátrica

Cuando las alucinaciones visuales aparecen repentinamente en un adulto mayor que nunca ha tenido un diagnóstico psiquiátrico, los clínicos suelen considerar también causas físicas. Los medicamentos, los problemas metabólicos y las exposiciones tóxicas pueden producir alucinaciones que imitan una enfermedad psiquiátrica. En este caso, la edad de la paciente y su complejo historial médico dieron a los médicos varias razones para mirar más allá de la presentación superficial.

Los análisis de laboratorio fueron el siguiente paso, y los resultados apuntaron lejos de una explicación psiquiátrica primaria.

Los análisis de sangre revelaron acidosis y niveles altos de salicilato

Un análisis de sangre mostró que la mujer tenía acidosis metabólica leve, lo que significa que su sangre era demasiado ácida. Una prueba toxicológica detectó niveles altos de salicilatos, una clase de compuestos que incluye el ácido acetilsalicílico, más conocido como aspirina.

Esos hallazgos llevaron a los clínicos a hacer preguntas más detalladas sobre lo que la mujer había estado tomando. Ella reconoció que había estado consumiendo más de 15 pastillas de aspirina al día durante varias semanas. Cada una de las pastillas, comercializadas para el dolor de espalda y corporal, contenía 500 miligramos de aspirina.

También confirmó que tenía tinnitus, un zumbido en los oídos que es un síntoma clásico de la toxicidad por salicilatos. En conjunto, el historial de medicación, los análisis de sangre y el tinnitus produjeron una conclusión clara: la mujer había sufrido una sobredosis de aspirina, una afección conocida como toxicidad por salicilatos.

El medicamento de venta libre en el centro del caso

La aspirina es uno de los medicamentos más utilizados en el mundo. Está disponible sin receta y se toma para el dolor, la fiebre y la inflamación. Debido a que se vende sin receta, puede ser fácil considerarla inofensiva, pero sigue siendo un fármaco farmacológicamente activo con un rango de dosis definido.

Close-up photo of a woman's ear
El zumbido en el oído es un síntoma común asociado con la sobredosis de aspirina.

Las pastillas en este caso estaban formuladas para el dolor de espalda y corporal y contenían 500 miligramos de aspirina cada una. Al tomar más de 15 de ellas diariamente durante un período de semanas, la mujer expuso su cuerpo a una dosis alta y sostenida del fármaco. En su caso, los clínicos concluyeron que esta exposición sostenida había producido toxicidad por salicilatos, con acidosis metabólica detectada en los análisis de sangre y alucinaciones visuales como motivo de consulta.

Cómo se trató la sobredosis

Una vez establecido el diagnóstico, los médicos de la mujer consultaron a expertos del centro de control de intoxicaciones de Michigan. Los especialistas recomendaron un tratamiento intravenoso con bicarbonato de sodio, el nombre químico del bicarbonato de sodio. Este tratamiento alcaliniza la sangre y la orina, contrarrestando el estado ácido revelado por el análisis de sangre.

El bicarbonato de sodio es un artículo doméstico común, pero en un entorno hospitalario se administra por vía intravenosa y se dosifica bajo supervisión médica. Los centros de control de intoxicaciones cuentan con especialistas capacitados en el manejo de exposiciones tóxicas, y su orientación suele buscarse cuando se identifica una sobredosis de medicamentos.

Lo que el informe del caso dice y no dice

El relato publicado se centra en la ruta diagnóstica más que en las secuelas. No describe cuánto tiempo permaneció la mujer en el hospital, con qué rapidez se resolvieron sus alucinaciones ni cuál fue su resultado final. Tampoco detalla cómo eran las alucinaciones, solo que ella informó ver gente muerta y reaccionó disparando un arma.

Lo que el informe sí proporciona es una secuencia paso a paso. Una mujer de 65 años sin antecedentes psiquiátricos se presentó con alucinaciones visuales. Su examen no mostró nada destacable aparte de la presión arterial alta. Los análisis de sangre mostraron acidosis metabólica y salicilatos elevados. El interrogatorio reveló semanas de uso de aspirina en dosis altas y la presencia de tinnitus. El control de intoxicaciones recomendó entonces bicarbonato de sodio intravenoso para alcalinizar su sangre y orina.

Datos clave del caso

  • Paciente: una mujer de 65 años en Michigan.
  • Síntomas: alucinaciones visuales, incluida la visión de personas muertas; disparó un arma contra las alucinaciones una vez.
  • Antecedentes médicos: hipertensión arterial, diabetes, insuficiencia cardíaca y dolor de espalda crónico, sin antecedentes psiquiátricos previos.
  • Examen: tranquila y alerta, con signos vitales normales aparte de la presión arterial alta.
  • Análisis: acidosis metabólica leve y niveles altos de salicilato.
  • Historial de medicación: más de 15 pastillas de aspirina al día durante varias semanas; cada pastilla contenía 500 miligramos de aspirina.
  • Signo adicional: tinnitus, un síntoma clásico de la toxicidad por salicilatos.
  • Diagnóstico: toxicidad por salicilatos, o sobredosis de aspirina.
  • Tratamiento: el control de intoxicaciones recomendó bicarbonato de sodio intravenoso, que alcaliniza la sangre y la orina.

Por qué el caso es importante

El caso ilustra por qué un cambio repentino en la percepción o el estado mental merece una evaluación médica amplia, especialmente en adultos mayores con afecciones crónicas de salud. Las alucinaciones visuales pueden ser el primer signo de un problema físico en lugar de un trastorno psiquiátrico primario, y la ausencia de antecedentes psiquiátricos puede ser una pista significativa para los clínicos que deciden dónde buscar primero.

También sirve como recordatorio de que la condición de venta libre no significa que un fármaco esté libre de riesgos. La aspirina es un salicilato, y la toxicidad por salicilatos es una consecuencia reconocida de la dosificación excesiva. La mujer en este caso estaba tomando una formulación para el dolor a una dosis y duración que produjeron toxicidad medible, incluida acidosis y zumbido en los oídos.

Para los clínicos, el caso subraya el valor de escuchar la historia completa. El propio informe de la mujer sobre el tinnitus fue un marcador clásico de toxicidad por salicilatos, y su reconocimiento del uso intenso de aspirina completó el cuadro diagnóstico. Junto con los hallazgos de laboratorio, esos detalles convirtieron lo que parecía una crisis psiquiátrica en un diagnóstico médico tratable.

Este artículo se basa en la cobertura de Live Science. Lea el artículo original.

Originally published on livescience.com