Las facturas de la luz siguieron subiendo a comienzos de 2026

Los precios de la electricidad en Estados Unidos continuaron al alza en febrero, según nuevas cifras de la Administración de Información Energética citadas por Utility Dive. La agencia dijo que el ingreso promedio total por kilovatio-hora, un indicador de referencia de las tarifas minoristas de electricidad, aumentó 9% frente al mismo mes del año anterior, hasta 14.36 centavos por kilovatio-hora.

La cifra nacional por sí sola ya es relevante, pero las diferencias regionales son aún más llamativas. Virginia registró un aumento de 26.3%, Ohio de 21.9% y Pensilvania de 19.5%. Son subidas interanuales pronunciadas en estados ya centrales en los debates sobre demanda eléctrica, presión sobre la infraestructura y asequibilidad.

Todas las principales clases de clientes subieron

El aumento no se limitó a una sola parte del mercado. Los cuatro sectores que rastrea la EIA registraron incrementos interanuales en los ingresos promedio por kilovatio-hora. Transporte tuvo el mayor aumento, con 23.6%, seguido de comercial con 10.7%, industrial con 8.6% y residencial con 7.4%.

La amplitud importa porque sugiere que la presión es sistémica y no está limitada a un solo segmento de clientes. Los aumentos residenciales suelen ser los más visibles políticamente, pero el alza de tarifas comerciales e industriales también puede trasladarse a los costos empresariales, las decisiones de inversión y presiones inflacionarias más amplias.

La demanda y la generación también están cambiando

El informe también encontró que en febrero de 2026 se vendió más electricidad que en febrero de 2025, mientras que la generación neta total aumentó 1.2%. Treinta y un estados y el Distrito de Columbia registraron mayores volúmenes de ventas minoristas interanuales, con Rhode Island a la cabeza con un aumento de 31%. Diecinueve estados registraron descensos, liderados por Montana con 10.8%.

Los patrones de combustible también cambiaron. La EIA dijo que el Noreste y la región del Atlántico Medio experimentaron cambios considerables hacia otros combustibles fósiles en comparación con el año anterior. A nivel nacional, el consumo de carbón cayó 11.3% mientras que el de gas natural aumentó 1.5%.

Es probable que el clima haya influido en algunos de esos movimientos. Según el informe, las temperaturas inferiores al promedio en el Este y superiores al promedio en el Oeste contribuyeron a una variación mucho mayor de los precios mayoristas de la electricidad y el gas en los mercados del Este que en los del Oeste.

La asequibilidad es cada vez más difícil de separar del debate sobre infraestructura

Los datos de febrero llegan en un momento en que la asequibilidad de la electricidad se vincula cada vez más con preguntas estructurales más amplias: inversión en la red, mezcla de combustibles, expansión de la transmisión y nuevas fuentes de gran demanda. Sin sacar conclusiones más allá de las cifras reportadas, la tendencia es clara. Hogares y empresas están pagando más por unidad de electricidad, y algunos estados están viendo aumentos especialmente fuertes.

Para los responsables de políticas y las empresas de servicios públicos, eso crea un difícil acto de equilibrio. Los sistemas necesitan inversión, la demanda está cambiando y las condiciones de combustible siguen siendo desiguales entre regiones. Pero cuanto más rápido suben las tarifas, más difícil resulta convencer a los clientes de que los futuros costos de infraestructura podrán absorberse sin una reacción más amplia.

Las cifras de febrero, por tanto, cuentan dos historias a la vez. Una es inmediata: la electricidad se encareció en todo el país en comparación con un año antes. La otra es estratégica: la asequibilidad ya es inseparable de la transformación más amplia del sistema eléctrico, y esa tensión probablemente se intensificará a medida que siga creciendo la demanda.

Este artículo se basa en la cobertura de Utility Dive. Leer el artículo original.