Toma forma un gran plan solar basado en embalses
Corea del Sur planea una expansión significativa de la energía solar flotante, con la estatal Korea Rural Community Corp. aspirando a elevar la capacidad instalada en embalses agrícolas de 105 megavatios hoy a 3 gigavatios para 2030.
La magnitud de ese objetivo lo convierte en uno de los planes de desarrollo de solar flotante más relevantes que hay sobre la mesa. También refleja una estrategia concreta de uso del suelo: en lugar de competir directamente por el escaso espacio terrestre, el despliegue colocaría paneles solares sobre superficies de embalses ya existentes vinculados a la infraestructura hídrica agrícola del país.
Según pv magazine, KRC ha identificado 2,333 de sus 3,428 embalses agrícolas como aptos para el desarrollo de solar flotante, lo que significa que más de dos tercios de los sitios bajo su control podrían albergar proyectos.
Por qué la solar flotante resulta atractiva aquí
La solar flotante ha resultado atractiva durante mucho tiempo en países donde el suelo es limitado, caro o políticamente difícil de reconvertir. Los embalses ofrecen superficies listas para usar, infraestructura cercana a la red en algunos casos y la posibilidad de combinar la generación de energía con sistemas de gestión del agua ya existentes.
Para Corea del Sur, el enfoque también crea una nueva fuente de ingresos para la infraestructura pública. KRC afirma que los ingresos de la expansión prevista podrían ayudar a cubrir un déficit anual de unos 200,000 millones de KRW, o aproximadamente 135.2 millones de dólares, en costos de suministro y gestión de agua agrícola.
Esa perspectiva presupuestaria importa. La propuesta no se presenta solo como una iniciativa de energía limpia. También es un mecanismo de financiación para mantener y operar activos hídricos rurales esenciales.
Una estructura revisada de reparto de beneficios
Uno de los elementos más interesantes del plan es el modelo actualizado de reparto de ingresos. Bajo el nuevo esquema descrito por KRC, los ingresos se dividirían por igual entre los generadores de energía, la propia corporación y las comunidades agrícolas y pesqueras locales.
Eso sustituye una estructura anterior en la que los generadores capturaban una porción mayor de los retornos. El cambio parece diseñado para mejorar la aceptación local y distribuir de forma más visible los beneficios financieros entre las comunidades directamente afectadas por las instalaciones.
La economía comunitaria suele determinar si los planes de infraestructura avanzan sin problemas o se vuelven políticamente difíciles. La solar flotante puede generar preocupaciones sobre el uso del agua, los efectos ecológicos, el cambio visual y el acceso para los residentes cuyos medios de vida dependen de embalses cercanos. Una fórmula de beneficio local más clara no elimina esos problemas, pero puede modificar la política de ubicación.
Las primeras grandes licitaciones
KRC dice que planea completar las licitaciones para operadores privados en el lago Asan y el lago Ganwol en la primera mitad de 2026, con alrededor de 500 MW previstos en cada sitio. Solo esos proyectos representarían aproximadamente 1 gigavatio, o cerca de un tercio del objetivo para 2030.
Esa concentración sugiere que el plan no es meramente aspiracional. Los grandes proyectos insignia pueden establecer rápidamente patrones de contratación, cadenas de suministro y experiencia operativa si las licitaciones se traducen en construcción real.
Al mismo tiempo, la brecha entre el potencial identificado y la capacidad desplegada sigue siendo considerable. Pasar de 105 MW en operación a 3 GW en cuatro años exige no solo contratación, sino también permisos, financiación, ingeniería, integración a la red y apoyo público en muchos lugares.
Lo que el plan señala para el sector energético
La propuesta surcoreana refuerza varias tendencias más amplias en el desarrollo solar. Primero, los países buscan cada vez más alternativas más allá de las instalaciones terrestres a gran escala, a medida que el suelo apto se vuelve más difícil de asegurar. Segundo, los gobiernos están vinculando el despliegue renovable de forma más directa con la modernización de infraestructuras y la política económica regional, en lugar de tratarlo como una medida climática aislada.
La solar flotante también tiene una ventaja estratégica en la narrativa pública. Puede presentarse como un uso eficiente de superficies ya gestionadas, en lugar de como un nuevo competidor por vivienda, industria o tierras de cultivo. Que esa ventaja se mantenga en la práctica dependerá de la evaluación ambiental y de la recepción local, pero políticamente resulta útil.
Para desarrolladores y proveedores de equipos, una cartera de 3 GW crea una señal de mercado significativa. Los despliegues en embalses implican necesidades de ingeniería específicas, incluidas estructuras flotantes, sistemas de anclaje, gestión de la corrosión y prácticas de mantenimiento adaptadas a aguas interiores. Un despliegue sostenido puede, por tanto, fortalecer una cadena de suministro especializada y no solo añadir megavatios genéricos.
Los desafíos por delante
El resumen del artículo no detalla restricciones ambientales, pero los grandes programas de solar flotante suelen enfrentarse a dudas sobre la calidad del agua, los impactos en los ecosistemas, la pesca y la resiliencia operativa ante condiciones meteorológicas cambiantes. La conexión a la red y la gestión estacional de los embalses también pueden complicar el despliegue.
Esas cuestiones determinarán cuánto del potencial cartografiado se convierte en capacidad real. La idoneidad técnica sobre el papel no garantiza una ejecución fluida en miles de sitios.
Aun así, la escala de la evaluación de embalses de KRC sugiere que esto es más que una estrategia piloto puntual. La corporación está posicionando su infraestructura hídrica como una plataforma de generación energética a escala nacional.
Una señal de madurez en la política solar
Lo que destaca del plan de Corea del Sur es el esfuerzo por alinear al mismo tiempo tres objetivos: expansión renovable, financiación de infraestructuras públicas y reparto de beneficios locales. Muchos proyectos energéticos se estancan porque tienen éxito en una dimensión pero fracasan en otra. Esta propuesta intenta unirlas desde el principio.
Si las licitaciones en el lago Asan y el lago Ganwol avanzan según lo previsto, serán una prueba temprana de si esa fórmula puede sostenerse en la ejecución. Si funciona, Corea del Sur podría convertirse en uno de los casos de referencia más importantes de la década para la solar flotante basada en embalses.
Por ahora, el titular es claro. Un país con poco suelo y amplios activos de agua gestionada ha decidido que la solar flotante ya no es un complemento de nicho. Está pasando a formar parte del plan central de construcción.
Este artículo está basado en la cobertura de PV Magazine. Leer el artículo original.
Originally published on pv-magazine.com






