Una gran disputa por reembolsos de transmisión entra en su siguiente fase

Dos grandes grupos de servicios públicos de Nueva Inglaterra están pidiendo a la Comisión Federal Reguladora de Energía que suspenda una reciente decisión de reembolso, intensificando una disputa de larga data sobre las tarifas de transmisión en la región. Según el informe proporcionado, Eversource y Avangrid quieren que FERC suspenda una decisión del 18 de marzo que recortó la rentabilidad básica sobre el capital de los propietarios de transmisión de Nueva Inglaterra y activó unos 1.5 mil millones de dólares en reembolsos a clientes vinculados a cargos que datan de 2011.

El caso es significativo porque abarca años de facturación de transmisión, afecta a varias grandes empresas de servicios públicos y podría redefinir la economía de la infraestructura de la red en Nueva Inglaterra. También muestra cómo pueden persistir durante mucho tiempo las disputas regulatorias sobre los rendimientos de las utilities, con quejas subyacentes que se remontan a más de una década.

Lo que decidió FERC

La decisión del 18 de marzo, tal como se describe en el texto fuente, redujo la rentabilidad básica sobre el capital para los propietarios de transmisión de Nueva Inglaterra en 1 punto porcentual, hasta 9.57%. Ese cambio hizo más que bajar las tarifas hacia adelante. También exigió que los propietarios de transmisión, principalmente utilities, devolvieran con intereses los cobros de un período de 15 meses que comenzó el 1 de octubre de 2011 y luego nuevamente desde el 16 de octubre de 2014 hasta la fecha.

La escala es considerable. Las utilities de Eversource, incluidas Connecticut Light and Power, NSTAR Electric y Public Service Co. of New Hampshire, deben alrededor de 880 millones de dólares en reembolsos, según la presentación citada en el informe. Las utilities de Avangrid en Nueva Inglaterra, Central Maine Power y The United Illuminating Co., deben unos 203 millones de dólares. Analistas de renta variable de Jefferies estiman por separado que National Grid debe alrededor de 260 millones de dólares, con otros propietarios de transmisión también afectados.

La Oficina del Defensor Público de Maine estima que el fallo reduce las tarifas de transmisión de Nueva Inglaterra en unos 140 millones de dólares al año. Eso hace que la decisión sea relevante no solo como una disputa histórica por reembolsos, sino también como una cuestión de costos actual para los clientes de electricidad de la región.

Por qué las utilities quieren una suspensión

Eversource y Avangrid argumentan que FERC debería pausar la implementación mientras avanza el proceso legal. Su punto central, según el texto fuente, es que los reembolsos inmediatos podrían generar “rate whiplash” si la orden de la comisión luego es revocada en tribunales. En otras palabras, las empresas dicen que los clientes podrían recibir dinero de vuelta ahora solo para enfrentar otra reversión después.

Ese argumento es notable porque replantea la demora como una forma de protección al consumidor. En lugar de impugnar el caso solo en términos financieros, las compañías presentan el calendario como un problema de estabilidad para los clientes y el mercado. Si los reguladores aceptan o no esa lógica es otra cuestión, pero claramente forma parte de la estrategia actual.

ISO New England y las utilities de la región también han pedido a FERC que amplíe la fecha límite de 30 días para los reembolsos hasta el 13 de diciembre, según el informe. Esa solicitud subraya lo difícil que podría ser administrar inmediatamente los reembolsos incluso antes de que se resuelva la disputa legal más amplia.

Una disputa arraigada en años de litigio

La presentación más reciente se superpone a un historial procesal inusualmente antiguo y complejo. El informe dice que el fallo de FERC resolvió cuatro quejas sobre la rentabilidad sobre el capital de los propietarios de transmisión de Nueva Inglaterra, y la primera queja se presentó en 2011. En 2017, un tribunal de apelaciones anuló la decisión inicial de FERC sobre las tres primeras quejas, enviando el asunto a un litigio prolongado aún mayor.

Esa larga cronología importa. Los activos de transmisión se financian durante décadas, y los rendimientos permitidos son una de las variables más importantes en las ganancias de las utilities. Cuando los reguladores revisan esos rendimientos años después, las consecuencias pueden repercutir en las finanzas corporativas, las facturas de los clientes y las expectativas de inversión futuras.

Las utilities aún no han presentado la solicitud de rehearing que normalmente precede a una apelación ante un tribunal, según el texto fuente, pero el camino parece claro. Si FERC no cambia de rumbo, es probable que haya más litigios. Eso significa que la lucha actual no se trata solo de si se deben los reembolsos, sino también de cuán rápido cambia de manos el dinero y cuánta incertidumbre podría enfrentar la región mientras el caso continúa.

Por qué importa más allá de Nueva Inglaterra

Aunque la decisión es específica para los propietarios de transmisión de Nueva Inglaterra, el caso tiene una relevancia más amplia. Pone de relieve la tensión entre dos objetivos de política que no siempre se alinean con facilidad: proteger a los consumidores de rendimientos excesivos de las utilities y preservar un entorno de inversión estable para una infraestructura de red de larga vida útil.

La expansión de la transmisión sigue siendo central para la confiabilidad y para la integración de nuevos recursos energéticos. Eso hace que la política de rentabilidad sobre el capital sea más que un detalle regulatorio técnico. Si los rendimientos permitidos se consideran demasiado altos, los clientes pagan más de lo necesario. Si se consideran demasiado inestables o demasiado vulnerables a impugnaciones retroactivas, las utilities y los inversores pueden argumentar que el desarrollo de la red se vuelve más difícil de financiar.

La realidad inmediata, sin embargo, es más simple. Los clientes de Nueva Inglaterra, en teoría, tienen derecho a un gran reembolso, mientras que las utilities intentan retrasar ese resultado hasta que los tribunales tengan la oportunidad de pronunciarse. Las empresas dicen que una pausa evitaría perturbaciones. Los defensores del consumidor y los reguladores pueden ver el asunto de otra manera, especialmente después de una disputa que ya se ha extendido por múltiples administraciones y más de una década de presentaciones.

Por ahora, FERC enfrenta una cuestión procesal con consecuencias financieras reales: si obligar a devolver los fondos ahora o esperar a que se desarrolle la próxima ronda de desafíos legales.

Este artículo se basa en la cobertura de Utility Dive. Leer el artículo original.

Originally published on utilitydive.com