Dos nuevas plantas entran en operación en la región de Mandalay
Myanmar ha puesto en marcha dos nuevas instalaciones solares a escala de servicio público en la región de Mandalay, añadiendo 80 megavatios de capacidad en un momento en que el país afronta restricciones cada vez mayores en la red y un amplio racionamiento eléctrico. Según pv magazine, los nuevos emplazamientos son la planta solar Thazi de 40 MW en el municipio de Thazi, distrito de Meiktila, y la planta solar Thabyaywa de 40 MW en el municipio de Meiktila.
Los proyectos fueron construidos por distintos desarrolladores. Leader Power Co. Ltd. construyó la planta de Thazi, mientras que Hanzar Solar Energy Co. Ltd. levantó la instalación de Thabyaywa. El Ministerio de Electricidad y Energía de Myanmar inauguró los proyectos esta semana, lo que indica que las instalaciones no se conciben solo como activos energéticos aislados, sino como parte de un esfuerzo más amplio para estabilizar el suministro eléctrico.
Para un país que afronta limitaciones persistentes de suministro, el momento importa. La nueva capacidad de generación por sí sola no resuelve los problemas estructurales del sistema eléctrico, pero puede ofrecer un alivio inmediato allí donde la escasez ya afecta la vida diaria y la actividad económica.
Producción prevista e impacto en los hogares
El ministro de la Unión, U Ko Ko Lwin, dijo que se espera que las dos plantas generen aproximadamente 202 millones de kilovatios-hora al año. También señaló que esa producción suministraría electricidad a unas 130.000 familias. Esas cifras enmarcan la importancia de los proyectos en términos prácticos y no solo de capacidad instalada: las plantas están pensadas para aumentar el suministro utilizable en un momento en que la energía disponible no ha seguido el ritmo de la demanda y de la tensión del sistema.
El atractivo de la energía solar en este contexto es sencillo. Las plantas fotovoltaicas a escala de servicio público pueden desarrollarse relativamente rápido y, en redes limitadas, pueden ofrecer una forma directa de sumar generación diurna sin necesidad de importar combustible. Para los países bajo presión de suministro, esa rapidez puede convertir a la solar en una de las opciones más accesibles para añadir capacidad a corto plazo.
Por eso, el anuncio de Myanmar destaca menos como una noticia de escala y más como una señal de triaje del sistema. Ochenta megavatios no son transformadores por sí solos, pero sí son significativos cuando el objetivo es recuperar algo de fiabilidad y reducir la intensidad del racionamiento.






