El mercado solar a pequeña escala de México alcanza un nuevo umbral
México ha superado los 5 gigavatios de capacidad solar distribuida, un hito que subraya con claridad hasta qué punto los sistemas en azoteas y otras instalaciones de pequeña escala se han expandido en todo el país. Según cifras citadas de la Comisión Nacional de Energía, las instalaciones solares distribuidas alcanzaron 5,164.98 megavatios al cierre de 2025, repartidos en 600,368 sistemas.
Ese total es más que una cifra simbólica. La generación distribuida suele ser uno de los indicadores más claros de hasta qué punto una transición energética está echando raíces fuera de los megaproyectos a escala de servicios públicos. Cuando cientos de miles de hogares y empresas instalan sistemas más pequeños, la energía solar deja de ser una estrategia de adquisición de nicho y pasa a formar parte del funcionamiento cotidiano de la red.
La escala detrás del titular
El universo más amplio de centrales de menos de 0.7 megavatios alcanzó 5,189.71 megavatios en 600,651 sistemas. De ellos, el 99.5% eran sistemas solares, según el informe. En términos prácticos, eso significa que el segmento de generación distribuida de México es abrumadoramente una historia solar, no una cartera mixta de pequeñas tecnologías.
La inversión detrás de ese despliegue también es considerable. Se estima que se han invertido más de 13,000 millones de dólares en estos proyectos. Esa cifra pone de relieve el peso económico de la solar distribuida como mercado, no solo como indicador ambiental. Un sector con ese nivel de despliegue acumulado de capital afecta al mismo tiempo a instaladores, proveedores de componentes, financiamiento local, planificación de la red y estrategia energética del consumidor.
La medición neta sigue siendo el mecanismo clave
El informe atribuye a la medición neta un papel central en el crecimiento de la solar en azoteas en México. Bajo este esquema, la red compensa a los propietarios de sistemas solares por la electricidad excedente que devuelven. Para los mercados distribuidos, esa estructura a menudo hace más que mejorar los periodos de recuperación. Puede generar la confianza necesaria para que hogares y empresas pasen del interés a la instalación.
En México, 593,607 solicitudes y 5,113.14 megavatios de capacidad instalada están vinculados a la medición neta. La distribución de esas solicitudes es reveladora. Los sistemas de hasta 50 kilovatios representaron el 98.23% de las solicitudes y aportaron 3,251.46 megavatios, o el 63.59% de la capacidad total con medición neta. Los sistemas más grandes, entre 250 kilovatios y 500 kilovatios, representaron solo el 0.40% de las solicitudes, pero entregaron 989.02 megavatios, o el 19.34% de la capacidad total con medición neta.
Ese reparto muestra el carácter de dos vías del mercado. La gran mayoría de los proyectos son pequeños, pero una proporción relativamente reducida de instalaciones comerciales de mayor tamaño sigue aportando una porción desproporcionada de la capacidad. Es un patrón familiar en la energía distribuida: el volumen proviene de azoteas y pequeñas empresas, mientras que un grupo más estrecho de usuarios más grandes ayuda a elevar los megavatios agregados con mayor rapidez.
También emerge una concentración regional
Jalisco lideró el país en instalaciones de solar distribuida, con 99,949 sistemas al cierre de 2025. Esas instalaciones representaron 747.67 megavatios de capacidad. El informe señala que el estado casi con toda seguridad ya superó los 100,000 sistemas, pero la cifra confirmada al cierre del año ya deja clara la concentración.
Los líderes regionales importan porque se convierten en estudios de caso de facto sobre las condiciones de adopción. Un alto número de instalaciones puede reflejar una combinación de demanda local, madurez del ecosistema de instaladores, condiciones de la red, mezcla de negocios y economía del consumidor. Para los responsables de políticas y las empresas eléctricas, los estados que avanzan primero suelen revelar tanto las oportunidades como los retos operativos que el resto del país afrontará con el tiempo.
Por qué importa la marca de 5 gigavatios
Superar los 5 gigavatios no significa que la transición energética de México esté completa, ni siquiera que esté distribuida de forma uniforme. Pero sí muestra que la solar distribuida ya no es periférica. Un mercado con más de 600,000 sistemas instalados ha dejado atrás claramente la fase piloto. Forma parte de la arquitectura energética real del país.
La cifra también importa para los debates sobre modernización de la red. La solar distribuida a esta escala afecta los patrones de suministro al mediodía, las relaciones de facturación con los clientes, los procesos de interconexión y la planificación de las empresas de servicios públicos. A medida que aumenta la penetración, las cuestiones sobre almacenamiento, gestión de voltaje y diseño tarifario tienden a volverse más urgentes. En otras palabras, el mismo éxito que amplía la generación limpia también empuja a la red hacia una coordinación más compleja.
Un marcador de durabilidad del mercado
Quizá la conclusión más importante sea la durabilidad. México no llegó a este punto mediante el anuncio de un gran proyecto ni por un breve impulso de política pública. Los totales reflejan años de instalaciones acumuladas, en su mayoría en forma de sistemas relativamente pequeños. Ese tipo de despliegue puede tardar más en convertirse en titular que las subastas a escala de servicios públicos, pero a menudo demuestra ser más resistente porque está distribuido sobre una base amplia de usuarios.
Para el sector de la energía limpia, el mensaje es claro. El mercado de solar distribuida de México ha alcanzado masa crítica, la medición neta sigue siendo el principal motor y la adopción local ya es lo suficientemente grande como para influir tanto en la inversión como en la estrategia de red a nivel nacional. La siguiente fase girará menos en torno a si la solar distribuida pertenece al sistema y más en torno a cómo se adapta el sistema a su crecimiento continuo.
Este artículo se basa en un reportaje de CleanTechnica. Leer el artículo original.
Originally published on cleantechnica.com





