Está surgiendo un modelo de financiación para grandes instalaciones solares con almacenamiento
La desarrolladora noruega Scatec ha puesto en marcha la primera fase del proyecto Obelisk, de 1,1 gigavatios, de energía solar y almacenamiento en baterías en Egipto, lo que marca no solo un hito importante de infraestructura, sino también un experimento financiero notable en energía limpia a gran escala. Según el texto fuente proporcionado, el proyecto combina 479,1 millones de dólares en deuda de instituciones de financiación para el desarrollo con participación de capital en varias capas y una estructura de ingresos para el almacenamiento en baterías totalmente contratada, en lugar de expuesta a las oscilaciones del mercado eléctrico merchant.
Esa arquitectura financiera importa porque la economía de los proyectos solares con almacenamiento a escala de servicios públicos depende tanto de su bancabilidad como del coste del hardware. Los desarrolladores pueden construir técnicamente grandes proyectos, pero lograr financiarlos en condiciones aceptables sigue siendo una de las limitaciones decisivas en los mercados emergentes. Obelisk ofrece un ejemplo concreto de cómo la deuda multilateral, el capital estratégico y los ingresos contratados pueden combinarse para reducir el riesgo y desbloquear capital.
El proyecto, ubicado en Nagaa Hammadi, en el Alto Egipto, tiene un coste de capital declarado de 590 millones de dólares. Más del 80% de ese total es deuda sin recurso, según el texto fuente, proporcionada por el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, el Banco Africano de Desarrollo y British International Investment.
Por qué destaca esta estructura de capital
La financiación de energía limpia suele depender de si los prestamistas creen que los ingresos serán lo suficientemente estables como para atender la deuda durante toda la vida del proyecto. La generación solar a menudo puede sustentarse con un acuerdo de compra de energía, pero el componente de almacenamiento introduce una complejidad adicional. En muchos mercados, las baterías dependen del arbitraje merchant, de los ingresos por servicios complementarios o de estructuras regulatorias que pueden cambiar con el tiempo.
Lo que hace notable a Obelisk es que sus ingresos por almacenamiento se describen como totalmente contratados, sin exposición merchant. Eso significa que el proyecto no depende de diferenciales de mercado inciertos ni de la volatilidad de los precios spot para justificar la inversión en baterías. En cambio, la economía del almacenamiento se integra en un perfil de ingresos más predecible.
Esa clase de certidumbre puede cambiar de forma material la forma en que los prestamistas ven el activo. Al reducir la exposición a la volatilidad del mercado, una estructura totalmente contratada puede abaratar la financiación y ampliar el grupo de instituciones dispuestas a participar. En los mercados emergentes, donde los riesgos cambiarios, normativos y de infraestructura ya pueden ser elevados, esto es especialmente importante.
El papel de las instituciones de financiación para el desarrollo
El paquete de deuda proviene de tres grandes fuentes de financiación para el desarrollo: EBRD, AfDB y BII. Su participación es significativa no solo por la escala, sino porque las instituciones de financiación para el desarrollo suelen desempeñar un papel catalizador en mercados donde los prestamistas puramente comerciales pueden ser más cautos.
Los DFI pueden ofrecer plazos más largos, aceptar ciertos riesgos que los prestamistas privados evitan y ayudar a generar confianza en proyectos que impulsan prioridades nacionales de energía y desarrollo. En la práctica, su participación puede atraer inversiones adicionales y crear modelos que futuros proyectos puedan reutilizar.
En Obelisk, la deuda representaría más del 80% del coste total del proyecto y es sin recurso, lo que significa que el reembolso está vinculado a los ingresos del proyecto y no a los balances más amplios de los patrocinadores. Esa estructura es común en la financiación de infraestructura, pero solo funciona cuando los prestamistas consideran creíbles a lo largo del tiempo los flujos de caja contratados del activo.
Capital apilado y alianzas estratégicas
Por debajo de la capa de deuda, el proyecto incluye un acuerdo de capital entre varias partes. Norfund, a través del Fondo de Inversión Climática de Noruega, posee el 25% de la sociedad holding de Obelisk, mientras que Scatec conserva el 75%. EDF Power Solutions posee el 20% de la sociedad operativa en ese nivel inferior, dejando a Scatec con la participación restante allí también, según el texto fuente.
Esta estructura apilada distribuye tanto el riesgo como el interés estratégico. Incorpora capital enfocado en el clima, preserva el control del patrocinador y añade un socio energético consolidado a nivel de la empresa operativa. En proyectos de infraestructura de gran tamaño, ese tipo de estructura puede alinear la experiencia en desarrollo, la capacidad operativa y la inversión orientada a políticas públicas de una forma que mejora la confianza en la ejecución.
También refleja cómo está evolucionando la financiación energética. Los grandes activos de energía limpia se estructuran cada vez más mediante consorcios, en lugar de una simple propiedad de un solo patrocinador, especialmente cuando los proyectos incluyen almacenamiento, operan en mercados emergentes o buscan capital concesional o combinado.
Por qué Egipto importa en esta historia
Egipto se ha convertido en un mercado importante a seguir para el despliegue renovable a escala de servicios públicos porque se sitúa en la intersección entre una demanda eléctrica creciente, una alta calidad de recursos y ambiciones regionales en torno a la energía limpia y el desarrollo industrial. Por ello, un proyecto solar con almacenamiento de esta escala puede ser algo más que una inversión aislada. Puede servir como prueba de que una infraestructura compleja de energía limpia puede financiarse con estructuras disciplinadas y repetibles.
Para otros mercados de África y Oriente Medio, la lección principal puede estar menos en los patrocinadores concretos y más en los principios de diseño. Una alta proporción de deuda, respaldo de financiación para el desarrollo, ingresos de almacenamiento contratados y capital apilado pueden crear una vía bancable para proyectos que de otro modo parecerían demasiado arriesgados.
De la financiación del proyecto a una señal de mercado
El proyecto Obelisk es importante porque convierte una aspiración del sector en un caso de estudio de financiación. La conversación en torno a la energía solar con almacenamiento suele centrarse en la caída de los precios de las baterías y en los beneficios de flexibilidad de red. Todo eso es real. Pero los proyectos se construyen cuando los proveedores de capital creen que la rentabilidad ajustada al riesgo es creíble.
El material de origen respalda una conclusión sólida: la primera fase de Obelisk ya está operativa, y su modelo de financiación combina deuda multilateral, capital estratégico y un flujo de ingresos de baterías totalmente contratado. Esa combinación reduce la incertidumbre merchant y demuestra una vía práctica para escalar grandes activos de energía limpia en los mercados emergentes.
Si la estructura funciona como se espera, su influencia podría extenderse más allá de Egipto. Sugeriría que una de las partes más difíciles de la transición energética en los mercados de crecimiento está volviéndose más resoluble: no solo cómo construir solar con almacenamiento, sino cómo financiarlo a la escala requerida.
Este artículo se basa en la cobertura de PV Magazine. Leer el artículo original.
Originally published on pv-magazine.com





