Una antigua ciudad de IBM pausa los grandes centros de datos
East Fishkill, Nueva York, se enfrenta a una pregunta cada vez más común: ¿qué beneficios locales justifican las demandas de electricidad, agua y suelo de un gran centro de datos?
La localidad, situada unos 70 kilómetros al norte de Nueva York, impuso una moratoria de tres años a los nuevos centros de datos de más de 20 megavatios. Aprobada por unanimidad a finales de junio, impide considerar estos proyectos hasta julio de 2029 mientras se estudian sus posibles efectos sobre el agua y los ecosistemas locales.
La medida siguió a la oposición a los planes exploratorios de Treetop Companies para un campus de IA de más de un millón de pies cuadrados, unas 143 acres y cerca de un gigavatio de potencia. Los residentes comenzaron a organizarse antes de que se presentara una solicitud municipal.
Por qué el proyecto generó rechazo
East Fishkill no es un lugar naturalmente contrario a la tecnología. Durante casi 50 años, un campus local de 460 acres albergó investigación y fabricación de semiconductores de IBM. Sin embargo, la escala y el perfil operativo de un centro de datos moderno plantean un desafío distinto para el uso del suelo, el agua, la energía y el medio ambiente.
La localidad ya no permitía grandes centros de datos mediante su normativa de zonificación, pero aprobó la moratoria para analizar el asunto con más profundidad. El umbral de 20 megavatios está muy por debajo de la escala aproximada de un gigavatio descrita para el campus de IA.

Una decisión de planificación, no un rechazo de la tecnología
La residente y profesora Tanya Radford describió East Fishkill como una localidad no contraria a la tecnología. Dijo que los cambios rápidos exigen estudiar cómo los centros de datos y su consumo energético pueden afectar a la cohesión, la calidad ambiental y el carácter de la comunidad a largo plazo.
El caso muestra que la oposición local puede influir antes de que se presente una solicitud formal. Treetop Companies ha apelado la medida, lo que abre una disputa sobre la autoridad municipal y su enfoque de planificación.

La nueva línea de conflicto en torno a la infraestructura de IA
El conflicto forma parte de un debate creciente sobre si los beneficios de la IA compensan los costes de construir su infraestructura. La moratoria seguirá vigente hasta julio de 2029 salvo que se modifique o sea anulada. Durante ese tiempo, el municipio estudiará los efectos sobre el agua y los ecosistemas locales.
Para los desarrolladores, el episodio recuerda que la escala técnica no garantiza permiso social para construir. Para residentes y funcionarios, la moratoria ofrece tiempo para decidir qué salvaguardas, normas y límites son apropiados.
Este artículo se basa en información de The Guardian. Lea el artículo original.
Originally published on theguardian.com





