La identificación digital alcanza la mayoría de edad: las verificaciones de edad biométricas llegan al bar
Los bebedores más jóvenes de Inglaterra y Gales podrán demostrar su edad mediante una identificación digital a partir de esta semana, después de que una nueva legislación otorgara a los pubs, licorerías, discotecas y restaurantes el derecho a utilizar tecnología de escaneo biométrico para verificar que los clientes son mayores de 18 años. El cambio representa una de las aplicaciones de consumo más visibles de la identidad digital en Gran Bretaña hasta la fecha, y no llega a un mostrador fronterizo ni a una ventanilla bancaria, sino a la barra de un bar.
Qué permiten las nuevas leyes
Las normas que entran en vigor esta semana permiten a los establecimientos con licencia de Inglaterra y Gales aceptar una credencial digital almacenada en el propio teléfono del cliente como prueba de edad válida. Los tipos de negocio cubiertos abarcan toda la economía nocturna:
- Pubs y bares
- Licorerías
- Discotecas
- Restaurantes
El propósito declarado es agilizar las verificaciones de edad y hacerlas menos intrusivas, manteniendo firmemente en vigor el límite legal de edad para la venta de alcohol.
Cómo funcionan las aplicaciones de escaneo facial
Los clientes descargan el software en su propio dispositivo. La aplicación escanea su rostro y utiliza ese escaneo para generar un código QR que demuestra su edad, basándose en una prueba de edad almacenada que ya se ha establecido previamente. En lugar de mostrar un documento al personal, el bebedor presenta una credencial que confirma únicamente lo que el establecimiento realmente necesita saber.
Una salvaguarda clave es el tiempo. En una configuración típica, solo unos 30 segundos separan el escaneo facial en el teléfono del cliente del momento en que la credencial se valida con el comercio. Ese margen estrecho pretende impedir que los bebedores menores de edad tomen prestado el teléfono de un amigo mayor para que les sirvan.
El escaneo de venas espera su turno
Otras tecnologías están siendo consideradas como parte del impulso más amplio del gobierno para digitalizar la verificación de edad en la venta de alcohol. Un dispositivo candidato escanearía las venas del dedo del bebedor para confirmar su edad. Ese sistema aún no ha sido aprobado para su uso, lo que significa que el escaneo facial sigue siendo el método actualmente en juego.
El DNI de plástico no va a desaparecer
Quizá el detalle más importante tanto para los bebedores como para el personal de puerta es que nada de esto es obligatorio. Los permisos de conducir y los pasaportes seguirán aceptándose en los pubs y bares, y las credenciales digitales que se ofrecen son proporcionadas por empresas privadas y no por el Estado.
Ese diseño voluntario tiene consecuencias. Dado que el DNI de plástico de toda la vida sigue siendo perfectamente válido, la reforma puede no suponer el fin de los DNI falsos, que seguirán teniendo mercado allí donde los establecimientos acepten un documento físico.

Un llamativo contraste político
El plan para el alcohol llega en un momento político complicado. Andy Burnham canceló este verano los planes para una identificación digital nacional, en medio de una ola de preocupación por las implicaciones para las libertades civiles, en lo que se describió como un restablecimiento de prioridades. El resultado es una curiosa división: mientras se aparcaba un sistema de identidad centralizado y emitido por el gobierno, una alternativa de suministro privado y totalmente opcional se está extendiendo ahora a la vida social cotidiana.
El argumento de la privacidad y el fraude
Los ministros presentan el cambio como una victoria en dos frentes. La ministra de Gobierno Digital, Stephanie Peacock, declaró: "Este cambio revolucionario en la ley significará que no necesitas llevar una identificación física ni entregar información personal sensible, como tu nombre o dirección, solo para demostrar tu edad, lo que permitirá que todos se sientan más seguros en una noche de salida".
Detrás de esa afirmación hay dos problemas que el gobierno cree que las credenciales digitales abordan. El primero es el fraude: una credencial generada a partir de una prueba de edad verificada es más difícil de falsificar que una tarjeta de plástico. El segundo es la exposición de datos. Entregar un pasaporte o un permiso de conducir al personal del bar revela un nombre y una dirección particular, información que un desconocido en un local concurrido no necesita ver.
Quién suministra la tecnología
Varias empresas suministran las aplicaciones, entre ellas Yoti y Luciditi. Los establecimientos no todos se enfrentarán a acuerdos idénticos y, en algunos casos, los sistemas cuestan dinero a los comercios para funcionar, una consideración práctica para una industria con márgenes ajustados.
Allen Simpson, consejero delegado de UK Hospitality, dijo que la patronal trabajará para garantizar que los acuerdos funcionen para los operadores a medida que avance el despliegue.
Qué podría venir después
El alcohol se está tratando como un primer paso y no como un punto final. El enfoque de verificación digitalizada podría ampliarse más adelante a las compras de vapeadores y tabaco, ampliando el alcance de las verificaciones de edad biométricas mucho más allá del sector de los pubs. Si eso ocurre, la cuestión de cómo se demuestra la identidad en la vida diaria pasará de un debate político abstracto a una transacción rutinaria.
Por ahora, la posición práctica para los establecimientos es sencilla: aceptar la credencial digital donde funcione, seguir aceptando el plástico y recordar que la ventana de validación de 30 segundos existe por una razón.
El panorama general
La llegada de la identificación digital a los pubs y bares es un recordatorio de que la tecnología de identidad rara vez aterriza a través de un único y dramático plan nacional. Más a menudo entra mediante casos de uso estrechos, voluntarios y sector por sector —una cola de discoteca, una caja de supermercado— hasta que el hábito de demostrar quién eres con un teléfono se vuelve algo corriente.
- Las verificaciones digitales de edad ya pueden usarse legalmente en pubs, bares, licorerías, discotecas y restaurantes de Inglaterra y Gales.
- La credencial se genera en el propio teléfono del cliente a partir de una prueba de edad almacenada, con unos 30 segundos para validarla.
- El escaneo de venas del dedo está en consideración, pero no ha sido aprobado.
- Los permisos de conducir y pasaportes de plástico siguen siendo válidos, y el sistema no es obligatorio.
- Las aplicaciones son suministradas por empresas privadas, incluidas Yoti y Luciditi, y pueden tener un coste para los comercios.
- Los ministros sostienen que el enfoque reduce tanto el DNI fraudulento como el intercambio innecesario de datos personales.
Este artículo se basa en reportajes de The Guardian. Leer el artículo original.
Originally published on theguardian.com







