El nuevo Texas Chainsaw de A24 parece encaminado a llevar más lejos el horror familiar
La película de Texas Chainsaw Massacre que Curry Barker prepara para A24 aún está en una fase temprana de su vida pública, pero la primera señal creativa clara ya es visible: quiere centrarse en la familia. En conversación con Total Film, Barker dijo que pretende hacer algo “diferente” con la franquicia al apoyarse más en lo que llamó “la incomodidad de la familia” y en la crudeza de lo que ocurre en la granja.
Ese énfasis importa porque la serie Texas Chainsaw siempre ha extraído parte de su fuerza de la forma en que el horror y el espacio doméstico se derrumban el uno dentro del otro. Leatherface es aterrador por sí solo, pero la inquietud más profunda de la franquicia suele venir de la unidad social que lo rodea: la lógica del hogar, los rituales y la sensación de que la violencia se normaliza dentro de una estructura familiar que ningún extraño puede descifrar a tiempo.
Los comentarios de Barker sugieren que ve ese territorio como algo infrautilizado, no como una tradición agotada. Sostuvo que aún existe un potencial considerable en el concepto que todavía no se ha materializado. Esa es una forma notable de plantear una saga que ya ha sido reiniciada, revivida e reinterpretada varias veces. En lugar de prometer escala o mitología, Barker apunta a la intimidad y la disfunción.
La importancia de la referencia al remake de 2003
Un detalle revelador es el aprecio de Barker por el remake de 2003, al que calificó como su entrega favorita de la franquicia y describió como la primera película de terror que vio de niño. Esa preferencia ayuda a situar su enfoque. La película de 2003, dirigida por Marcus Nispel, fue un éxito comercial y formó parte de una ola más amplia de remakes de terror en los años 2000. El vínculo de Barker con ella sugiere que su versión podría estar menos interesada en una reverencia de museo por el original de 1974 que en traducir la propiedad a una sensibilidad contemporánea.
Eso no significa abandonar la identidad central de la serie. Barker dice explícitamente que quiere construir a partir de lo que ya existe. La distinción es importante. El terror de franquicia suele oscilar ahora entre una nostalgia vacía y una reinvención sobreexplicada. Un enfoque más estrecho en la familia, si se maneja con seriedad, podría ofrecer una vía intermedia: conservar el terror fundamental mientras se da más peso a la mecánica emocional y social.
Por qué este enfoque podría funcionar
El horror familiar sigue siendo potente porque convierte el lugar asociado con el cuidado y la pertenencia en un espacio de amenaza. Texas Chainsaw siempre ha contenido esa idea, pero Barker parece querer convertirla en el centro y no solo en una atmósfera. La promesa no es solo más Leatherface. Es un examen más incómodo del sistema que lo rodea.
Para A24, ese enfoque también tiene sentido estratégico. El estudio ha construido parte de su identidad en el género a partir de películas que extraen el miedo de las relaciones, el daño interior y la claustrofobia social, en lugar de depender solo del recuento de cuerpos. Una película de Texas Chainsaw que sitúe a la familia como motor del horror encajaría en esa línea más amplia y, al mismo tiempo, serviría a una propiedad muy conocida.
Aún hay muy pocos detalles concretos sobre la trama o el estilo, y el propio Barker no ha mostrado todavía qué forma tomará exactamente esta exploración más profunda de la familia. Pero sus primeros comentarios son lo bastante específicos como para importar. Sugieren una película que intenta redescubrir la franquicia no mediante una mitología más grande, sino a través de una lectura más aguda de la casa que está en su centro.
Si esa intuición llega a la pantalla, el próximo Texas Chainsaw Massacre podría resultar más perturbador no cuando arranque la sierra, sino cuando lo haga la dinámica familiar.
Este artículo está basado en información de Gizmodo. Lee el artículo original.
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