De RealDoll a la robótica empresarial
Realbotix, cotizada en los mercados OTC bajo el ticker XBOTF, ha seguido un camino insólito hasta la robótica empresarial. El CEO Andrew Kiguel adquirió la empresa matriz de RealDoll, Abyss Creations, en julio de 2024 a través de su empresa pantalla Tokens.com, y dividió la operación en dos divisiones: Abyss Creations para productos de intimidad dirigidos al consumidor final, y Realbotix para robots de servicio entre empresas. La compañía presentó sus robots humanoides en CES 2026, posicionándolos como asistentes de conserjería, atención al cliente y compañía sanitaria, y no como artículos de curiosidad.
Hardware y precios
La gama de productos de Realbotix comienza en 20.000 dólares con un torso robótico diseñado como bot de conserjería de sobremesa, mientras que el modelo premium de la serie F, llamado Aria, alcanza los 125.000 dólares. Los robots cuentan con 44 grados de libertad y entre 4 y 8 horas de autonomía de batería, con opción de conexión a la corriente para funcionamiento continuo. Los clientes empresariales pagan una suscripción mensual de monitorización de 199 dólares. La empresa posee tres patentes estadounidenses: un sistema de cara modular intercambiable, globos oculares robóticos con cámaras integradas y contornos faciales ajustables magnéticamente. Realbotix afirma ser la primera en conectar un sistema de visión robótica con IA para el reconocimiento de señales sociales.
Mercados objetivo y el argumento del retorno de inversión
La empresa apunta a servicios de conserjería en hostelería y casinos, atención al cliente en comercio minorista, compañía sanitaria, terapia militar para traumas de combate, compañía en flotas de transporte de larga distancia y tutoría educativa multilingüe. Kiguel plantea un argumento económico directo: un puesto de conserje en un hotel requiere tres turnos a 75.000 dólares anuales cada uno, lo que supone un coste de 225.000 dólares al año, mientras que un robot de 40.000 dólares ofrece servicio 24 horas sin bajas ni vacaciones. Una prueba de conversación autónoma de seis días en Times Square demostró la capacidad del robot para relacionarse con los transeúntes de forma independiente. El diseño portátil cabe en una maleta para mayor flexibilidad de despliegue.
Preocupaciones éticas e interrogantes sobre seguridad
El giro no ha estado exento de escrutinio. El rabino Daniel Nivens expresó su preocupación por que los robots románticos pudieran dañar las relaciones humanas genuinas, aunque reconoció sus posibles beneficios en la atención a la demencia. El panorama más amplio de la seguridad en IA pesa considerablemente: a febrero de 2026, se han presentado 13 demandas contra OpenAI alegando que ChatGPT 4.0 proporcionó validación de ideación destructiva, incluidas orientaciones sobre el suicidio. Realbotix se apoya actualmente en protocolos de seguridad de IA de terceros de Anthropic, OpenAI y Google Gemini, mientras explora el desarrollo de modelos propios. La empresa evita explícitamente el marketing orientado al cuidado infantil o al apoyo emocional para menores. El inversor de capital riesgo Oliver Mitchell señala que el entretenimiento para adultos ha impulsado históricamente la adopción tecnológica, desde los videocasetes hasta internet, lo que sugiere que Realbotix podría seguir la misma trayectoria hacia el uso comercial generalizado.
Este artículo se basa en un reportaje de The Robot Report. Leer el artículo original.


