Un gran rezagado cambia de rumbo
California ha adoptado nuevas regulaciones que permiten a las empresas de transporte autónomo solicitar permisos de prueba, un cambio de política significativo en un estado que durante mucho tiempo se ha mantenido al margen de otras partes de EE. UU. donde el transporte de carga sin conductor ha ganado tracción. Hasta ahora, California prohibía que los vehículos autónomos de 10,001 libras o más circularan por las vías públicas.
El cambio importa porque California es a la vez una potencia logística y un centro neurálgico del desarrollo de vehículos autónomos. Cuando el estado cambia sus reglas, hace más que crear una apertura local. Puede redefinir las expectativas para el mercado nacional.
La nueva apertura llega con condiciones
Según el texto fuente proporcionado, el Departamento de Vehículos Motorizados de California dice que las empresas deberán demostrar la seguridad de sus tecnologías para recibir permisos de prueba. Los vehículos autónomos de servicio pesado también deberán seguir deteniéndose en las estaciones de pesaje de la California Highway Patrol y cumplir con todos los requisitos estatales y federales aplicables para vehículos comerciales de motor.
Esa combinación refleja el intento del estado de encontrar un equilibrio. California está invitando a la experimentación comercial, pero no bajo la idea de que la automatización del transporte de carga deba recibir un trato más laxo. Si acaso, el marco actualizado amplía de forma más general los requisitos de seguridad y supervisión para los vehículos autónomos.

